CUANDO EL PUEBLO SE EQUIVOCA… TAMBIÉN GOBIERNA EL ERROR

 

MADERO Y LOS OTROS NOMBRES QUE COMIENZAN A MOVERSE

 

Hasta el secretario del Ayuntamiento, que es odioso quiere ser Diputado por que su padrino Erasmo, lo va a heredar, como antes lo dejo encargado de la Oficina Fiscal maderense.

 

 Aquí les doy unos nombres, y luego los que me faltan todavía….Pero en esta ya va Néstor Troncoso González, aguerrido defensor de los Derechos Humanos, siempre luchando contra las injusticias, aun exponiendo su vida, pronto presenta nuevo libro de denuncia.

 

POLITIQUEANDO

DESDE EL CIELO DE TAMAULIPAS

POR MARIO A, SEGURA.

Ciudad Madero,23 Mayo 2026.- La política del sur de Tamaulipas comienza nuevamente a calentarse rumbo a los próximos tiempos electorales, y aunque todavía faltan meses para que se acomoden oficialmente las candidaturas, muchos ya andan desesperados placeándose, levantando la mano y hasta sintiéndose dueños del futuro.

 

Pero entre tanta publicidad disfrazada de trabajo social, entre tanta selfie, tanto café político y tanta sonrisa de campaña adelantada, hay algo que los ciudadanos no deberían olvidar jamás:

 

El verdadero poder sigue estando en las urnas.

 

Porque después no sirve de nada llorar tres años completos si al momento de votar se eligió con el hígado, con la despensa, con el miedo… o peor aún, con la costumbre.

 

Y ahí está el gran problema de muchas ciudades: se volvió normal elegir personajes por popularidad y no por capacidad.

 

Hoy cualquiera con una página de Facebook, un grupo de operadores y dos espectaculares ya se siente estadista.

 

Muchos prometen transformación… y terminan transformándose ellos mismos, pero en nuevos ricos.

 

Otros llegan diciendo que aman al pueblo y al poco tiempo ya ni contestan el teléfono, ni regresan a las colonias donde juraban tener raíces.

 

Y hay unos peores: los que se rodean de aduladores, mapaches políticos, aviadores y “asesores” que cobran sin trabajar, mientras la ciudad sigue llena de problemas.

 

Por eso la ciudadanía tiene una enorme responsabilidad rumbo a lo que viene.

 

Porque no basta con que un personaje sea simpático, salga mucho en redes o se tome fotos ayudando adultos mayores un fin de semana.

 

La verdadera pregunta debería ser:

¿Qué ha hecho realmente por la ciudad cuando nadie lo estaba viendo?

 

Ahí es donde muchos se caen.

 

Porque en tiempos sin campañas desaparecen.

Porque solamente trabajan cuando hay elección.

Porque solo recorren colonias cuando quieren hueso.

Porque algunos jamás han gestionado nada, jamás han levantado la voz por la gente y jamás han defendido una causa social real.

 

Y aun así quieren gobernar.

 

Ciudadanos de Altamira, Tampico y Ciudad Madero tendrán que decidir si quieren seguir votando por improvisados, por soberbios o por políticos reciclados que cambian de color como camaleones cada elección.

 

Porque la política no debería ser concurso de popularidad.

 

Debería ser un ejercicio de inteligencia colectiva.

 

Y cuidado… porque cuando el pueblo se equivoca al elegir a sus dignatarios, no solamente pierde una elección.

 

Pierde años completos de desarrollo, seguridad, oportunidades y futuro.

 

En política, el voto dura unos segundos… pero las consecuencias pueden perseguir a una ciudad durante generaciones.

 

MADERO Y LOS OTROS NOMBRES QUE COMIENZAN A MOVERSE

 

Yo creo que cada ciudadano maderense —y de todo México— debería poner verdadera atención en quienes llegan a gobernar. Independientemente de que en las próximas elecciones pueda augurarse que Morena vuelva a ganar de manera arrolladora en gran parte de Tamaulipas, lo verdaderamente importante será definir qué personajes necesita la ciudadanía para representar con dignidad a la ciudad, al estado y al país.

 

Porque una cosa es ganar elecciones… y otra muy distinta saber gobernar.

 

Muchos ya empiezan a apuntarse rumbo a cargos de elección popular, particularmente a las diputaciones locales correspondientes a Ciudad Madero y parte de Altamira, espacios que actualmente ocupan por Morena Claudio Alberto de Leija Hinojosa, en el Distrito 20, y Cynthia Lizabeth Jaime Castillo, en el Distrito 19.

 

Pero primero hay que entender cómo está dividido políticamente el territorio.

 

A Ciudad Madero le corresponden los Distritos Locales 19 y 20.

El Distrito 19 abarca la zona norte de Ciudad Madero y parte del sur de Altamira.

El Distrito 20 comprende la parte centro y sur de la urbe petrolera, teniendo a Ciudad Madero como cabecera distrital.

 

Y aunque muchos ciudadanos todavía no ubican siquiera quiénes son sus diputados, lo cierto es que desde ahora comienzan a moverse perfiles que aspiran a ocupar esos espacios en el futuro inmediato.

 

Curiosamente, uno de los diputados más activos dentro del Congreso tamaulipeco no representa un distrito de mayoría relativa, sino que llegó por la vía plurinominal: Francisco Adrián Cruz Martínez, personaje que ha logrado mantenerse visible legislativamente y con presencia política constante.

 

Pero más allá de partidos y colores, lo importante —sobre todo para los jóvenes que votarán por primera vez— es revisar trayectorias, trabajo social, cercanía ciudadana y resultados reales.

 

Porque el problema de muchas elecciones es que la ciudadanía termina votando por publicidad y no por capacidad.

 

Y justo ahí es donde comienzan a aparecer otros nombres que lentamente empiezan a tomar fuerza dentro del escenario político maderense.

 

Uno de ellos es Mayra Ojeda Chávez, mujer de larga trayectoria dentro del PRI y reconocida por su capacidad de operación política y trabajo territorial. Mayra fue secretaria general del PRI estatal y secretaria de Operación Política del Comité Directivo Estatal. Hoy, desde la regiduría, sigue siendo una figura combativa dentro de un priismo que muchos daban por desaparecido en Ciudad Madero.

 

Sin hacer demasiado ruido mediático, ha mantenido presencia en colonias y cercanía con estructuras sociales que todavía sobreviven dentro del viejo aparato tricolor.

 

Otro nombre que sigue vigente es el de la ex regidora Esperanza Rodríguez Gómez, identificada como una mujer cercana a las causas sociales y con experiencia dentro de la administración pública municipal.

 

Además, mantiene liderazgo dentro de diversos organismos civiles y jurídicos. Actualmente es presidenta en Tamaulipas de “Mujeres Líderes Empoderando México”, agrupación que le ha permitido mantener contacto permanente con distintos sectores sociales.

 

También aparece el licenciado Néstor Troncoso, personaje conocido por su activismo ciudadano, defensa de derechos humanos y presencia mediática en temas de denuncia social.

 

Con el paso de los años evolucionó profesionalmente hacia el derecho penal, acumulando estudios de posgrado, además de convertirse en periodista y escritor. Se sabe incluso que prepara la presentación de un nuevo libro de corte crítico y de denuncia social que podría generar mucho comentario en distintos sectores políticos.

 

Y por supuesto aparece el ingeniero César Barrientos, quien ya sabe lo que es competir electoralmente y continúa siendo visto como un perfil técnico, ciudadano y alineado con los principios del movimiento de la Cuarta Transformación.

 

Muchos lo identifican como un hombre que conoce las necesidades reales de Ciudad Madero y que mantiene cercanía con sectores populares sin perder el discurso técnico y administrativo.

 

Todos ellos tienen algo en común: conocen la problemática social de la ciudad, entienden el tablero político local y han mantenido presencia aun fuera de tiempos electorales.

 

Porque si algo empieza a percibirse en la urbe petrolera es un desgaste natural del grupo actualmente en el poder.

 

Y cuando el desgaste aparece… automáticamente comienzan a abrirse espacios para otros perfiles.

 

Dentro de ese mismo escenario también surge el nombre de Héctor Jesús Marín Rodríguez, abogado que no esconde sus aspiraciones políticas y que presume cercanía con el alcalde Erasmo González Robledo, a quien muchos consideran su padrino político.

 

Sin embargo, aunque algunos reconocen preparación jurídica en Héctor Marín, también existen sectores ciudadanos que mantienen reservas sobre su estilo político y personalidad.

 

Hay quienes consideran que le falta sensibilidad social y cercanía humana, algo que en tiempos de política emocional pesa demasiado ante el electorado.

 

Aun así, él apuesta a que el respaldo político del grupo gobernante pueda impulsarlo rumbo a futuras candidaturas.

 

El detalle es que en Ciudad Madero ya no todos los avales políticos garantizan votos.

 

Y eso comienza a notarse en cafés, reuniones privadas, colonias y círculos ciudadanos donde cada vez más personas hablan de la necesidad de revisar opciones distintas.

 

Porque mientras algunos se desgastan gobernando… otros empiezan silenciosamente a posicionarse.

 

Y otro nombre que nunca desaparece del escenario es Azael Portillo Alejo, personaje con experiencia sindical y política, que ya fue candidato anteriormente y que conoce perfectamente la operación territorial de Ciudad Madero.

 

Muchos consideran que heredó la escuela política de su padre y que mantiene una estructura importante dentro del sindicato de trabajadores municipales.

 

Pero al final, querido lector, la decisión seguirá siendo de los ciudadanos.

 

Todavía hay tiempo para analizar perfiles, revisar trayectorias y preguntarse quién verdaderamente puede representar dignamente a Ciudad Madero desde el Congreso del Estado.

 

Porque en política no siempre debe llegar el más popular.

 

A veces debería llegar el más preparado… aunque haga menos ruido.

 

Les recuerdo mi correo electrónico: [email protected]

 

Gracias por su confianza y por seguir leyendo y opinando en esta columna.

 

Hasta la próxima.