Hábitos olvidados

La pañoleta cubriendo la cabeza de la mujer*

Pañoleta, (mantilla, velo, manto) y Rezo

 

LUNES 14 DE AGOSTO 2017.- No pretendo publicar un estudio al respecto, solo quiero presentar ante ustedes, la razón y/o motivo y la posible causa de la costumbre antigua - ya casi olvidada - de la pañoleta (gaza, manto, etc) cubriendo la cabeza de la mujer al entrar a la Iglesia (también llamado Templo).

 

En antaño, dentro del Rito Católico Apostólico Romano, la mujer cubría su cabeza dentro de la Iglesia, pero después del Concilio Vaticano II cayó en desuso, fue eliminado, se perdonó ese acto.  A  partir de ahí es raro encontrar a una mujer con la cabeza cubierta en las Iglesias (Templos). Es un algo que está pasando al olvido y que solo algunos Estudiosos y Doctores de la Iglesia, y Sabios de la Biblia sabían la causa y motivo de tal costumbre. Ahora, quiera Dios que bajo este Rito todavía existan seres que nos puedan decir y explicar el verdadero motivo y razón de tal costumbre, mucha gente lo sabe, pero callan. Otro tanto lo sabe, pero pocas veces lo explican, pero la gran mayoría no lo sabe.

 

Aquí solo voy a sintetizar lo que he verificado y comprobado, debido a que vemos que S. S el Papa, Cardenales y Obispos, se cubren el cráneo.

 

El pasado Domingo 25/Junio/2017, vi en la Iglesia a una mujer con el velo en la cabeza, desconozco a ciencia cierta el motivo de ella; podría ser interior por una promesa o costumbre o por convencimiento el uso del manto en su cabeza, por tal razón escribo lo siguiente, aclarando que el tratar de explicarlo es complejo, pero trataré de simplificarlo:

El cubrir la mujer su cabeza implica a el Corazón y la Mente, que son los lugares en donde prevalece el Alma, y como sabemos que el alimento del Alma es la oración y/o el rezo y/o la lectura de la Biblia y/o el estudio de la misma, vemos que la Luz se proyecta primeramente a la Mente y en seguida al Corazón. Al llegar la Luz al Corazón (por ser el centro de los deseos) se producen las buenas acciones. Se vuelve la mujer más fuerte porque domina sus inclinaciones hacia el bien, tiene la fuerza necesaria para dedicarse al servicio de Dios. Prevalecen los sentimientos de espiritualidad.

 

En síntesis: Al cubrir la cabeza, se somete ante Dios el Alma y el Cerebro, para que repare el Cerebro y el Alma que hay ahí´.

Ese es el motivo principal de cubrir la cabeza al orar y/o rezar.

 

Efectos

La mujer, en general, mexicana en especial,  en cuanto más se dedique a (Su Servicio) al Servicio de Dios, más fuerza tendrá para reparar lo que le rodea, ya que como se ha explicado en otros artículos, el rezo o la oración o ambas, es capaz de reparar y componer el mundo (que rodea a quien lo hace) aceptando además entregarse a Dios.

 

En general, el ser humano tiene ciertos grados de Espiritualidad y la mujer en especial tiene más fuerza con esta manifestación de TEMOR, ya que tan solo al iniciar su rezo con esa expresión de RESPETO, logra un dominio mayor y los vicios mortales se alejan logrando que el Alma no se incline al mal, no destruya su “Ciudad Interior” o, dicho de otra manera, no pueda entrar a su “Castillo Interior”. Por tanto es más propensa a la Generosidad, la Castidad y la Templanza principalmente. Y cierra las puertas a la Avaricia, la Inmoralidad y a la Gula.

 

Conclusión

A través de la mantilla, la Luz llega al Cerebro y de ahí pasa al Corazón, (es como si fuera una antena que recibe la señal), tan solo ahí, comienza a repararse el Alma (y a alimentarla) y a través del organismo (nervios y neuronas) pasa (como si fueran cables) al Corazón. Una vez ahí. Se repara tanto el Corazón como  el Alma.

 

Al cubrirse la cabeza, es señal de que la mujer es gustosa de entregar (someter) al Señor su Alma residente en el Cerebro y en el Corazón, porque este (el Corazón) es el centro de los deseos. Y como dice Francisco de Osuna, …. “Los pies del ánima son sus deseos, con los cuales va ligera y prestamente donde quiere”. Por lo mismo, Dios acepta los dichos de su boca y los pensamientos de su Corazón.

 

Recuérdese que el rezar, elimina las piedras y espinas del Corazón. Repara los surcos (semejante al arado en el campo, para preparar la tierra) en el mismo para la siembra del Bien y tener buenos deseos (frutos).

 

Lo narrado puede comprobarse viendo las fotografías de todas las personas de hace más de 50 años que así asistían a los Templos, además de las personas que se dedicaban a Dios lo cual puede verse en fotografías de Teresita del niño Jesús, la Madre Teresa de Calcuta, Teresa de Jesús  y muchas más.

Notas.-

*Es de llamar la atención que durante los Siglos en que perduró tal costumbre, no se vio tanta maldad, ni tano cinismo, ni tanta decadencia en Meshijo Tenochtitlan Anahuac como hoy día, (Agosto 2017), en que ya no existe ese hábito (respeto, entrega).

 

Aclaro que hay también Religiones que no permiten que la mujer se cubra la cabeza. Y en otras si aceptan que se cubran.

Nada de lo escrito aquí es mío, todo es de uno y otro y otro y otro Autor, Sabio, Maestro, Doctor en la Biblia.

Señor, ten piedad y misericordia de Meshijo Tenochtitlan Anahuac

 

Ing. Federico Juárez Andonaegui


Introducción

 

En ésta vida, dado la época y tiempos en que se vive, es conveniente y necesario tener un manual de fórmulas para la vida diaria, desde el punto de vista religioso.

 

Como profesionista, como técnico, como persona sólo con oficio y sobre todo, las amas de casa, tanto sólo esposas como esposas y mamás, es necesario y conveniente acudir a un manual o prontuario que nos afiance la Fe; cuando sentimos desfallecer y creemos que todo ha sido en vano y creemos que todo es perdido, nada como acudir a un manual religioso en donde encontremos un remanso de paz, donde bebamos agua para mitigar la sed tanto de Justicia como de Perdón como de cualquier otro síntoma.

Dada la experiencia en campo que con el correr de los años he ido adquiriendo, me veo en la imperiosa necesidad de escribir éstas notas que de hecho en forma inconsciente y sistemática, he ido juntando desde muy pequeño, la mayoría son enseñanzas de mis mayores quienes siempre se preocuparon por mi persona atendiendo mi alimentación espiritual.

 

Las fórmulas, pasajes y enseñanzas que transcribo, creo, considero, que serán muy útiles para todo mexicano que se preocupa y trabaja por nuestro País, así como por su persona. En éste formulario se encuentran enseñanzas muy antiguas que han perdurado de una u otra manera. Todas dentro de los principios y cánones estipulados en su época, pero que, debido a la actualización y modernización, algunas ya no se emplean y otras mas se pasaron por alto, en otras ya no se hace énfasis y otras mas son desechadas por la misma población mexicana que vive inmersa en lucha diaria por la sobrevivencia debido a la injerencia e influencia de otro País, lo que ha originado la supremacía del tener sobre el ser.

 

Todo lo anterior aunado a otras situaciones, ha dado por resultado que México siendo un País eminentemente religioso, comienza a hacer a un lado su mayor tesoro para lanzarse en pos de los dineros, lujos, lujuria, vanidades, desviaciones, tanto morales como sexuales, terrenales y superficiales, copiando así las costumbres – que no le son - de los bárbaros. Así, vemos con tristeza el nacimiento y proliferación de la Aristocracia del dinero, reemplazando a la Aristocracia de sangre.

 

No me corresponde, ni corresponde a éste estudio el analizar si en el pasado o en la actualidad, nuestros antepasados o nuestros contemporáneos supieron, saben o no descifrar los misterios que encierran las enseñanzas religiosas (de todas las religiones). Pero en éste Manual sé que se encuentran fórmulas para todo, pues basadas como son en distintos libros y estudios en el pasado, eran de uso común en nuestros antepasados y sólo ellos saben – ahora – si las emplearon o no.

 

Por alguna causa han caído en desuso y hasta en el olvido de la mayoría de las personas, pocas son las que las conocen pese a su poca o mucha difusión y – de ellos – pocos saben descifrar y hacer uso de las fórmulas.

 

Así como la Biblia – viejo y nuevo Testamento – contienen fórmulas y secretos hasta la fecha no divulgados y/o quizás no descifrados, el presente Manual sé que contiene algunos de ellos para la vida cotidiana, pues fueron escritos por estudiosos de la Religión que con bases y experiencias los transcribieron. Ignoro quien o quienes intervinieron pero sé que desde algún lugar y a un lado de Dios, sonríen complacientes, por la no desaparición de sus estudios y por haber personas que se preocupan por continuar su obra.

 

En éste Manual he dejado todos los párrafos con su escritura original, no la he cambiado, no es falta de ortografía, así eran redactados en su tiempo y por ser importantes no modifiqué su gramática.

 

En muchos casos los transcribí en Latín como corresponde a los originales con su traducción correspondiente. Toca a cada amable lector, estudioso, curioso o no, seglar o religioso, iluminado por Dios Espíritu Santo entender y comprender lo que a necesidad corresponda.  

 

Sabemos a través de todos los medios que Dios se ha manifestado de muchas formas y maneras, sabemos que nos habla diariamente y a cada segundo de nuestras vidas, pero resulta que no lo escuchamos y a veces al escucharlo, no lo entendemos, dando al traste con nuestras propias intenciones, proyectos e ilusiones.

 

En nuestro caso, La Biblia como base, mas los estudios de grandes eruditos, filósofos y Doctores de la Iglesia, siempre han dado fórmulas reveladas por Dios Nuestro Señor, y solo algunos las entienden, otros las entienden pero no las aplican.

 

En éste Manual se condensan las más esenciales enseñanzas Religiosas; son producto del trabajo de autores antiguos y que fui recopilando al través de mis años y que con gusto transcribo, para quien quiera - o quienes tengan respeto y admiración por quienes en su momento las escribieron - leer las siguientes líneas. 

Dios Guarde y Salve a Meshijo Tenochtitlan Anáhuac

México

El Autor 


Instrucción de los misterios de la Fe

 

Contemplo los mas principales Misterios de Nuestra Fe, reduciendo sus conceptos a mucha brevedad, para poderlos tener rápidamente en Mente, no memorizándolos sino razonándolos.

 

¿Para que fue criado el hombre en el mundo?

Para amar y servir a Dios en ésta vida; para después verle y gozarle en la otra vida.

 

¿Qué es Dios?

Es Causa Universal, que todo lo encierra en Sí misma.

 

¿Quién es Dios?

Un Señor infinitamente Bueno, Sabio, Poderoso, Principio (a) y Fin (w) de todas las cosas.

 

¿Es un solo Ser?

Negativo. Son tres seres en todo iguales, tres seres en uno solo.

 

¿Cuál de las tres personas es Dios?

Los tres.

 

¿Cómo entonces quedan clasificados u ordenados, pues uno es primero y los otros después?.

Los tres son uno, Pues uno es Creador - Dios Padre - el otro es Dios Hijo y el tercero es Dios Espíritu Santo

 

Entonces ¿uno de ellos es mayor que los demás?

En todo son iguales

 

¿Cuál de los tres es Dios, puesto que hay tres Dioses?

Solo hay un solo Dios pues los tres son una misma esencia y Naturaleza Divina.

 

Si uno es el Creador ¿porqué otro es su hijo?

En todo son iguales, Dios Hijo es Dios mismo que encarnó y se hizo Hombre.

 

¿Al hacerse Hombre, cuántas naturalezas tiene?

Tiene Dos, la Divina y la Humana y allí es Dios y Hombre.

 

¿Si es Hombre cómo es que es Dios?

Porque es Natural Hijo de Dios Padre, que lo produjo de Sí mismo.

 

¿Y cómo es que es Hombre?

Porque es Hijo de la Virgen María y que por unirse a nuestra naturaleza, tomó forma de Hombre en sus entrañas

 

¿Y cómo fue que tomó la forma de Hombre?

Bajando el Verbo del Eterno Padre y metiéndose en las Entrañas de María Santísima, a quien escogió para Madre, no por obra de varón ni cosa humana, sino por Virtud y obra del Espíritu Santo, que con solo su Voluntad se formó de su Purísima Sangre el Cuerpo de Cristo, quedando – la Virgen María - siempre Virgen así es ésta Encarnación, como antes del parto, en el parto y después del parto. Pues su nacimiento fue como el de todo ser humano.

 

¿Dónde está JesuCristo Nuestro Señor?

En cuanto Dios está en el cielo y en la tierra y en todo lugar; en cuanto Hombre, está en dos partes solas, en el Cielo a la diestra de Dios Padre y en el Santísimo Sacramento del Altar.

 

¿Cómo está en el Santísimo Sacramento del Altar?

Está verdaderamente en Cuerpo y en Alma, como está en el Cielo.

 

¿Queda pan en la Hostia o Vino en el Cáliz, después que el Sacerdote ha dicho las palabras de la Consagración?

Negativo, que por la virtud de las palabras, que el Sacerdote dice, el Pan se convierte en el Cuerpo, y el vino en la Sangre de Cristo nuestro Señor. Por tanto, hay en la Hostia como en el Cáliz, después de haber consagrado.

 

Supuesto que está todo el Cuerpo de Cristo en toda la Hostia, ¿cuándo el Sacerdote la parte, parte el Cuerpo de Cristo?

Negativo.

 

¿Pues en cual de aquellas partes está?

En todas, aunque la hicieran muchas partes, Así como el Sol, que aunque le dividamos en muchas partes, por mínimas que sean, siempre está todo entero en cualquiera de ellas.

 

¿A qué vino al mundo JesuCristo Nuestro Señor? 

A redimirnos y salvarnos con su muerte, que de su voluntad padeció y enseñarnos con su ejemplo y doctrina

 

¿Qué fuera de nosotros si JesuCristo – Nuestro Señor – no hubiera venido a salvarnos?

Quedáramos enemigos de Dios, esclavos del Demonio y desterrados del Cielo para siempre. Y cuando cayésemos en algún pecado mortal, condenados al Infierno para siempre.

 

¿Qué es Infierno?

Es un lugar diputado (elegido de representación), donde todos los demonios y condenados padecen tormentos. 

 

¿Quiénes son los que van al Infierno?

Los que habiendo quebrantado los Mandamientos de Dios o de la Iglesia, mueren sin haber confesado enteramente sus pecados, pudiendo confesarlos con verdadero dolor - y arrepentimiento de ellos - y con propósito firme de no tornar a pecar.

 

¿Adónde van los que mueren habiendo confesado enteramente sus pecados, con verdadero dolor y propósito de no tornar a pecar?

Van luego a la Gloria del Cielo, si en ésta vida han satisfecho bastante por las penas de sus pecados; pero si queda alguna pena por pagar, van al Purgatorio, donde permanecen hasta haberla pagado.

 

¿Qué cosa es la Gloria?

Es un estado lleno de todos los bienes y contentos posibles y libre de todo mal, donde los Bienaventurados - viendo a Dios y amándole - gozan de cuantos bienes pueden desear, que les durarán eternamente.

 

¿Han de estar siempre las Almas de los Difuntos apartadas de sus cuerpos o han de volver en algún tiempo a juntarse con ellos?

En el día del Juicio Final, resucitarán todos los hombres en cuerpo y en alma; los buenos irán con gran contento a la Gloria y los malos a las penas eternales del Infierno, con gran tristeza, para siempre jamás.

 

¿Qué cosa es la Santa Iglesia?

Es la congregación de todos los cristianos, que tienen y confiesan la Fe de JesuCristo, cuya cabeza es el mismo Cristo y el Papa su Vicario en la Tierra.

 

¿Qué es la Comunión de los Santos?

La comunión de todos los Fieles Cristianos, que participan de los Sacrificios, Sacramentos y buenas obras que se hacen en la Iglesia de la manera que todos los miembros de un cuerpo tienen entre si comunicación, participando los unos de la virtud de los otros, aunque diferentemente los buenos Cristianos de los malos, porque los buenos gozan de mas fruto Espiritual que los malos.

 

¿Cuántas cosas son necesarias al Cristiano para salvarse?

Son 3 (tres) Fe, Esperanza y Caridad la cual con la gracia, es el fundamento de las buenas obras, con las cuales se cumplen los Mandamientos de Dios y de la Iglesia ayudándonos con hacer Oración a Dios, a los Santos y recibiendo los Sacramentos de la Iglesia.

 

¿Cuál de las tres Personas de la Santísima Trinidad crió el Cielo y la Tierra y todas las cosas?

Todas tres igualmente y así el Padre es Criador, el Hijo es Criador y el Espíritu Santo es Criador y no hay tres Criadores sino un solo Criador.

 

¿Porqué Dios se dice Criador?

Porque lo hizo todo de nada y con su virtud le está dando el ser continuamente; de tal manera que si Dios dejase las cosas de su mano, todas se volverían en nada.

 

¿ Y cuál de las Divinas Personas – que son tres – nos perdona los pecados y da su gracia?

Todas tres igualmente y así el Padre es Salvador, el Hijo es Salvador, el Espíritu Santo es Salvador y no son tres Salvadores, sino un solo Salvador.

 

¿Y cuál nos dá la Gloria?

Todos tres igualmente; así, el Padre es Glorificador, el Hijo es Glorificador, el Espíritu Santo es Glorificador y no son tres Glorificadores sino uno solo.

 

¿Porqué a Dios se dice Glorificador?

Porque dá la Gloria a quien persevera en su servicio, para ponerle en Gracia.

 

¿Qué es Gracia?

Es un Ser Divino, que nos hace hijos de Dios y herederos de su Gloria.  

 

¿En qué consiste nuestra mayor felicidad y Bienaventuranza?

La mayor que un hombre puede tener en ésta vida, es conocer a Nuestro Señor JesúCristo por Fe y guardar sus Mandamientos; porque por éste medio vendrá a alcanzar la perfecta felicidad, que consiste en ver a Dios y gozarle para siempre jamás.    

 

¿Si uno guarda los Mandamientos y quiebra uno, se podrá salvar?

No, porque los Mandamientos de Dios son como un puente – de diez arcos – que si se quiebra el uno, no podemos pasar.

 

¿Cuál es la mayor desdicha y desventura del hombre?  

El pecar, quebrantando algún Mandamiento de Dios o de la Iglesia; de manera, que padecer en ésta vida todos los dolores, enfermedades y tormentos, que han padecido todos los hombres y todos los Mártires juntos, todo es nada, en comparación del mal, que es un pecado mortal.

 

¿Qué es Pecado?  

Hecho, dicho, deseo, pensamiento u omisión contra la Ley de Dios y sus preceptos. Cualquier cosa que se aparta de lo recto y justo o que falta a lo que es debido.

Es decir, hacer o desear algo en contra de los Mandamientos de Dios. Es cometer una infracción a los Mandamientos.

 

¿Qué significa infracción?.- Del Latín infractio, -önis. Transgresión, quebrantamiento de una Ley, pacto o tratado; o de una norma moral, lógica o doctrinal.

 

¿Cuántas maneras hay de Pecados?

Tres. El Original con que nacemos, heredado de nuestros primeros padres, el Mortal, que mata al Alma y el Venial.  

 

¿Adónde va el que muere con el Pecado Original?  

Va al Limbo, donde, aunque no padece la pena del sentido, padece la pena del daño, que es carecer de la gloriosa vista de Dios.

 

¿Dónde va el que muere en pecado mortal?

Al Infierno.

 

¿Porqué se dice pecado mortal?

Porque – es la falta o violación o infracción que - quita la vida sobrenatural del Alma, dejándola condenada a muerte eterna del Infierno.  

 

¿Dónde va el que muere en pecado venial?  

Va al Purgatorio, donde permanecerá hasta haberlo pagado.

 

¿Porqué se dice pecado venial?

Porque no quita la Gracia de Dios; pero habituado, dispone para caer en pecado mortal y se ha de pagar en ésta vida o en el Purgatorio.

 

El que está en pecado mortal, ¿qué remedio tendrá para volver en Gracia de Dios?

Tener contrición verdadera de sus pecados o confesarlos con verdadero dolor y propósito de la enmienda.

 

¿En que caso la confesión es mala y es necesario volverla a hacer?

Son cinco los casos:

1.- Cuando no se hizo el debido examen, procurando acordarse de lo que ha pecado, para confesarse.

2.- Cuando en la confesión a sabiendas, se calló por vergüenza y/o malicia algún pecado mortal o que se piensa o se piensa si lo es.

3.- Cuando se recibió la absolución, habiendo dicho en la confesión mentira de pecado mortal.

4.- Cuando no tuvo dolor, ni propósito de salir de sus pecados y dejar las ocasiones próximas, pudiendo.

5.- Cuando buscó confesor tan ignorante, que no le haya de entender.

 

¿Qué preparación ha de llevar uno para recibir el Santísimo Sacramento del Altar dignamente?

Tres,

1, Haber confesado todos sus pecados mortales, de que se acuerda.

2, En ayunas y sin haber comido, ni bebido cosa alguna desde la media noche.

3, Consideración de lo que va a hacer y por eso este Santísimo Sacramento no se da a niños, ni a locos, porque no tienen entendimiento para saber lo que reciben.

 

¿Cuándo no podemos confesarnos, qué haremos para volver en gracia con Dios?.

Hacer el Acto de Contrición.

 

¿Qué es Acto de Contrición?

El Acto de Contrición es de tanta eficacia que con solo hacerlo es bastante para ponernos en gracia con Dios y perdonarnos los pecados. Es un pesar de Corazón por haber ofendido a Dios, solamente por quien es y aunque haya cometido los mayores pecados del Mundo, al punto se le perdonarán por ella.

 

¿Y si muriere con sola la Contrición, sin poderse confesar, se salvaría?.

Salvarese sin duda alguna, en caso de necesidad, con el deseo de confesarse y es de Fe.

 

¿Qué significa Contrición?

Del Latín contritio, contritionis. Dolor y pesar de haber ofendido a Dios por ser quien es y porque se le debe amar sobre todas las cosas.

 

¿Cuántos actos encierra en si la Contrición?

Son siete, pero para fines prácticos podemos resumirlos en tres.

 

El primero, es un acto voluntario, nacido de la misma intención, con fundamento, conque mirando a Dios, no quisiera haberle ofendido, reconociendo, que estará enojado, sine le pide perdón.

 

El segundo, es un propósito de no pecar mas, fundado en el dolor de los pecados cometidos, por lo cual, si pudiera ser, los volviera a resolver en nada, proponiendo no cometerlos mas.

El tercero, es una confianza en la bondad y palabra de Dios, fundada en la Pasión y Muerte de Cristo, de que nos dará medios para conseguir su gracia y perdón de ellos.

 

¿De qué consideraciones me ayudaré para tener propósito de no pecar?

 

Hay muchas, pero no a todas se ajustan. Todas las de la Pasión son generales y en particular para los tiernos de corazón y doloridos de las penas de Cristo.

 

Otros se inclinan a la consideración de la grandeza de Dios y a los beneficios y mercedes recibidos.

 

Otros, a las consideraciones de la eternidad.

Otros, duros de corazón, a las penas del Infierno y la memoria de los castigos por nuestros pecados.

 

Así de los demás, acomódese cada uno con la que sacare mas resignación en la voluntad Divina, que es el norte que nos guía a la Gloria. Otros muchos hay, pero la mejor es la que el afecto abraza, porque ha de ser ofrecida, no buscada.

 

¿Hay otro género de dolor de pecados, que no sea de tanta eficacia?

 

Si la hay y se llama Atrición.

 

¿Qué es Atrición?

 

La palabra proviene del Latín Attritio, Attritiönis, que significa dolor de haber ofendido a Dios, por la gravedad y fealdad de los pecados, por miedo de las penas del Infierno o de perder la Bienaventuranza, con propósito de la enmienda. Y en esto se diferencía de la Contrición, que no mira al miedo de las penas, sino solo a Dios, sus méritos, grandeza y bienes.

 

¿Perdónanse los pecados con sola la Atrición?

 

No, sino se junta con el Sacramento de la Penitencia u otro Sacramento; que si con sola la Atrición muriese, se condenaría y así la Contrición es el Camino Real y mas seguro y el de mas mérito, porque por ella, luego al instante nos ponemos en Gracia de Dios, y quedamos hechos amigos y herederos de su gloria. Y por la Atrición no quedamos, no alcanzamos ningún medio de estos hasta que nos confesemos.

 

Y así, pues se nos ofrece el remedio tan fácil, breve y eficaz, cuando por nuestra fragilidad cayéremos en la culpa, apartarla con un Acto de Contrición, porque estando en ella, nos pone el enemigo muchas ocasiones a la mano para perder la vida, por tener parte en nuestras almas.

 

Soy muy conforme en acostumbrar la Contrición, por la eficacia tan grande que tiene, y poca seguridad de nuestra vida, en tantas ocasiones y desgracias como nos suceden. Mas:

 

¿La Contrición, cuándo y en que tiempo será bueno hacerla?

 

Lo que es bueno por su naturaleza, es fuerza que siempre lo sea y como la Contrición lo es, siempre es bueno hacerla o tenerla; porque nunca fue - sin fruto - hacer una cosa muchas veces, que de suyo es buena. Pecados, siempre los tenemos, que es la enfermedad del Alma, que cura la Contrición y así pues, siempre estamos enfermos, lo mas seguro es aplicar siempre la medicina, porque por ellas conseguimos tres frutos muy provechosos, que son:

1.- Borrar los pecados.

2.- Aborrecer los presentes y

3.- No admitir los futuros.

 

¿Fuera de éste, en que tiempo acostumbraré a hacerlo?

 

Al acostarse, al levantarse, al entrar en la Iglesia, al confesarse y al recibir al Señor.

 

Enseñadme con que palabras y con que sentido le tengo que hacer, para que sea perfecto.

El acto de Contrición consiste en siete puntos; el primero se le promete a Dios guardar su Santa Fe, amándole sobre todas las cosas, guardando sus Mandamientos y frecuentando los Sacramentos de su Iglesia.

El segundo, se le promete arrepentimiento y verdadero dolor de haberle ofendido, por ser quien es.

En el tercero, se promete amarle y quererle, como Criador, Salvador, Redentor y Glorificador nuestro.

En el cuarto, se le propone nunca mas pecar, procurando apartarse de todas las ocasiones de ofenderle.

En el quinto, se le ofrece nuestras obras meritorias y trabajos llevados con paciencia, en satisfacción de nuestras culpas.

En el sexto, se le muestra esperanza de alcanzar perdón de nuestras culpas, mediante los méritos de Cristo e/o invocando y confiando en la Sangre de Nuestro Señor JesusCristo y nuestras obras buenas.

En el séptimo, es una petición que se hace, pidiendo gracia para ala enmienda y en ella perseverancia hasta la muerte.

 

Para poner éstos puntos en práctica, ¿con qué palabras empezaré?

 

De ésta manera, hablando con Cristo Crucificado, considerándole clavado en la Cruz, resignándote en El con todos tus sentidos y humilde corazón, le dirás así:

Señor mío JesuCristo, Dios y Hombre verdadero, Criador y redentor mío, por ser quien sois y porque os amo sobre todas las cosas

Como primer punto, en un acto de Fe y amor que se tiene en Dios, como Criador y Redentor, por ser quien es.

 

Me pesa en el Alma y de todo corazón de haberos ofendido.

Como segundo punto, pesar y dolor de los pecados.

 

Y propongo nunca mas pecar y de apartarme de todas las ocasiones de ofenderos.

Como tercer punto, enmienda de la vida y protesta de no volver a pecar.

 

Y confesarme, cumplir penitencia que me fuere impuesta por mis culpas.

Como cuarto punto, arrepentimiento de lo pasado.

 

Y os ofrezco mi vida, obras y trabajos en satisfacción de mis trasgresiones.

Como quinto punto, resignación de voluntad y obras.

 

Y como confio en vuestra bondad y misericordia infinita.

Como sexto punto, esperanza del perdón.

 

Así, os suplico me los perdoneis por los méritos de vuestra Santísima Vida y por los dolores de Vuestra Pasión y Muerte, por la preciosa Sangre, que en ella derramasteis, que es precio de mi redención y me daréis gracia para enmendarme y en ella persevere en vuestro santo servicio hasta la muerte y después de ella, en vuestra gloria eterna. Amén.

Como séptimo punto, petición de la gracia Divina y en ella la perseverancia.  

 

Téngase entendido, que el que verdaderamente y con todo dolor de corazón y arrepentimiento de sus pecados, hiciere este Acto de Contrición, pidiendo a Dios misericordia, no pudiendo confesarse, le perdonará Dios pecados, porque por éste modo se pone en su gracia y se salvará, aunque muera de repente.

 

Abecedario espiritual

para aprender a morir en Cruz

 

Digno de toda memoria, para aprender a vivir con cruz.

 

Ame a Cristo, Dios y Hombre, pues es Padre y Redentor.

Busque un sabio confesor que le corrija y enseñe.

Confiese mas no se empeñe, confiando en el perdón.

CHristo sea su dechado, espejo, libro y lección.

Dolorosa Contrición tendrá de hallarse culpado.

Enemigo declarado será y freno a su apetito.

Fervoroso y no marchito en ejercicios penales.

Guste de sufrir los males por los bienes recibidos.

Huya de pasos perdidos y ocasiones sospechosas.

Incite a la salvación a todos y al buen ejemplo.

Juzgue bien algunas cosas y en las suyas ponga enmienda.

Llame a Dios que le defienda del demonio y de su abismo.

Menospreciese a sí mismo y crecerá en calidad.

Nunca dé a la ociosidad lugar, que será dañoso.

Oración, muy fervoroso tendrá con mucho ejercicio.

Paciencia, que es sacrificio con que se aplaca al Señor.

Quietud propia e interior sin tener hipocrecia.

Resignese cada día en Dios y dele mil palmas.

Sed de justicia en las almas, es bien, que alcanzan los buenos.  

Tendrá a todos por muy buenos, si rebuelve, y mira en sí.  

Viva en Cristo, créamelo, y será de El ayudado.

Zele (se a El) el hombre y zele (hazla de) al Templo, por Christo y muera por El; porque al cabo de su vida tenga el fin que ha menester.  


Compendio de la declaración

de la Doctrina Cristiana

 

En el principio está el fin, porque con éste fin viene al principio.  

 

No pongo aquí las cuatro oraciones literalmente, porque juzgo, que el que sabe leer no las ignora: solo se pone la declaración de ellas. (redacción original).

 

Declaración del Pater Noster.

 

La Oración del Padre Nuestro, pertenece a la Esperanza y la ordenó Cristo Nuestro Señor, para enseñarnos a orar y a levantar el entendimiento al Cielo, adonde Dios reside mas señaladamente, haciendo más admirables efectos, como en mas principal lugar y para pedirle como hijos al padre, como hermanos, unos para otros todo lo que podemos pedir y desear justamente y diónos el orden para ellos.

 

En las tres peticiones, se pide la honra de Dios y en las otras cuatro, el provecho nuestro y del prójimo.

 

En las cuatro primeras, pedimos bienes y en las otras tres, remedio para los males. Esta es la petición en que le pedimos, que vengamos a gozar de Dios y de su Bienaventuranza; que nos dé los remedios para ello, y el sustento del Alma y cuerpo.

 

Declaración del Ave María.

 

El Ave María se toma de las palabras del Angel, que dijo a la Virgen cuando la saludó, trayéndole la embajada de la Encarnación del Hijo de Dios en ella y otras palabras que añadió la Iglesia; decimosla para saludar a la Virgen y para pedirla favor como Madre de Dios. Esta Oración es el Memorial en que pedimos nos alcance con su Hijo, nos dé lo que le pedimos en la petición del Pater Noster.

Declaración de la Salve Regina.

 

La Salve Regina la aprobó la Iglesia; porque la autoriza y usa de ella, la usamos nosotros y en ella pedimos a la Virgen, como a Madre de Misericordia y como a Reyna, Señora, Abogada y Medianera nuestra, que nos favorezca con su Hijo, pues es tan favorecida en el Cielo, adonde está en Cuerpo y Alma; y nosotros, como hijos de Eva, desterrados en éste valle de lágrimas, la pedimos ruegue a Dios nos dé su Reyno.

El Credo y Artículos, quedan comprendidos en los Misterios de Nuestra Santa Fe.

 

Declaración de los Mandamientos

 de la Ley de Dios

 

Catecismo

 

Primer Mandamiento

Amar a Dios sobre todas las cosas.

 

Amar a Dios, es cumplir sus Mandamientos y adorarle a El solo, como a Dios con Fe, Esperanza y Caridad; porque la prueba de amarle, es cumplir su voluntad y reverenciarle con el cuerpo y con el Alma y querer antes, perder todas las cosas, que ofenderle

 

Peca mortalmente contra el Primer Mandamiento,

Quien no siente y tiene por bueno cuanto ordena y manda y obedece como Católico Cristiano.

Quien duda o niega algún artículo de Fe.

Quien adora ídolos, cree sectas falsas, sueños, agüeros, supersticiones de suertes, valiéndose de hechicerías, entendiendo saber o alcanzar o conseguir algo por éste medio.

Quien trae consigo nóminas, caracteres u oraciones condicionales, fuera de lineamiento, entendiendo librarse de algunos peligros en que se meta u otro mal fin.

Quien apoya después de lee libros trasgresores.

Quien trata mal de palabras u obras a los Sacerdotes o estos a los feligreses.

Quien ve u oye alguna cosa contra la Fe y no la defiende y da cuenta.

Quien no sabe los Misterios de Nuestra Santa Fe, que son necesarios para salvarse.

Quien no enseña ésta Doctrina a gente a su cargo, si lo ignoran.

Quien desespera de alcanzar el perdón de sus pecados y de la misericordia de Dios.

Quien guarda la enmienda durante su vida y la penitencia para la vejez.

 

En resumen los pecados contra éste Mandamiento son aquéllos que van en contra de las virtudes de la Fe, la Esperanza y la Caridad.

 

Segundo Mandamiento

No jurar el nombre de Dios en vano

 

Es honrar el Santo nombre de Dios; no ocultar nuestra Fe; cumplir los votos (incluido el defender lo que Dios nos ha dado en custodia) y juramentos; respetar al prójimo y darnos a respetar, estudiar la religión; cuidar los objetos de culto.

 

Peca mortalmente contra el segundo Mandamiento, que es no jurar.

Quien dice blasfemias contra Dios y sus Santos.

Quien jura con mentira, aunque sea muy leve y ligera.

Quien jura de vengarse o de no restituir.

Quien jura con mentira, siendo examinado por la Justicia.

Quien jura de hacer una cosa buena y no la cumple.

Quien jura de hacer alguna cosa mala.

Quien jura o protesta de hacer fielmente su oficio y no lo cumple. Incluidos los gobernantes que no cumplen la función pública para la que fueron votados, así como también los Guías Espirituales que no cumplen su función.

Quien jura falsos e ilicitos.

 

Para que sea licito el juramento y - a la vez - acto de Religión, ha de cumplir tres cualidades. Que son:

Justicia, Verdad y Necesidad.

 

Tercer Mandamiento

Santificar las fiestas.

 

Es dar culto a Dios asistiendo a los actos correspondientes todos los Domingos, aunado a los días 12 y 25 de Diciembre y el día 1 de Enero; además de descansar del trabajo manual en los citados días.

 

Peca mortalmente contra el Tercer Mandamiento, que es Santificar las Fiestas.

Quien en los Domingos y Fiestas que guarda la Iglesia, trabaja o hace trabajar a otros, siendo el trabajo considerable, sin gran causa o necesidad.

Quien no oye Misa o es causa de que otros no la oigan.

Quien no confiesa y comulga cuando es ordenado, cada año, o cuando está en peligro de muerte.

Quien no ayuna, teniendo edad, si no tiene necesidad que lo impida.

Quien en día de Abstinencia come carne sin causa bastante.

Quien a la familia de su cargo no les manda guardar estos Preceptos.

Quien con galanteos y señas causa inquietud, escándalo y mal ejemplo, profanando la Casa de Dios.

 

Causas que autorizan trabajar.

Dispensa de autoridades correspondientes.

Costumbre, tales como el Mercado, manejar, etc.

Necesidad pública, tales como arreglar camino, carretera, trabajo de Juzgado o Tribunas, así como de oficina pública o privada, por el cúmulo de trabajo.

 

Cuarto Mandamiento

Honrar a tu Padre y a tu Madre

 

Es honrar, respetar, obedecer y amar a tus Padres tanto de palabra como en obra así como también ayudarlos en sus necesidades, tanto Espirituales como materiales.

 

En esto también está incluido el obedecer el Mandato y Bando del buen gobierno de las Autoridades Civiles en bien del País, así como escuchar y obedecer el llamado del bienestar de la Patria, incluida su defensa.

 

Peca mortalmente contra el cuarto Mandamiento, que es honrar a sus Padres.

Quien no obedece a su Papá y/o su Mamá en cosas licitas y para bien del Crío mismo.

Quien no obedece a sus Maestros y/o superiores en cosas lícitas.

Quien trata a otros afrentosamente con palabras y obras.

Quien sabiendo que varias familias dependen de él, no cuida de su sustento, ni les da lo necesario; porque los pecados que hicieren – los dependientes – para buscarlo, son efectos de su primera causa.

Quien a los de su cargo nos los corrige de sus malos vicios.

Quien les fuerza a tomar estado contra su voluntad de Religión o Matrimonio, demás de estar excomulgado.

 

La prosperidad material no puede concebirse ni asegurarse si no tiene bases y realidades Espirituales. La vida Religiosa de nuestra Patria es importante para que las Instituciones estén en armonía con sus creencias Religiosas.

 

Quinto Mandamiento

No matarás

 

Propiamente nos indica que nos amemos los unos a los otros, es decir no hacer a otros lo que no queremos que nos hagan a nosotros; ya que bajo éste Mandamiento no debemos ni podemos privar de la vida a un semejante, herir, golpear, insultar, dañar o desear algún mal en su cuerpo al prójimo, ya sea que lo haga personalmente o por medio de otras personas; recuérdese que a toda acción corresponde una reacción. Además es prohibido e ilícito cometer escándalo, es decir levantar falso testimonio o calumnia al prójimo por lo que las palabras o acciones malas se puedan convertir para el mismo en ocasión de caer. Esto último es la antigüa frase: una mentira repetida mil veces se convierte en verdadera; lo cual es falso totalmente, aunque la mentira tiene alas y vuela, la Verdad llega a final de cuentas.

Recuérdese que la Mentira dura hasta que la Verdad llega. O la verdad padece mas nunca perece.

 

Peca mortalmente contra el quinto Mandamiento, que es no matar.

Quien quita la vida a su próximo.

Quien desea o procura daño grave - en la hacienda (economía), honra y/o vida - a su próximo.

Quien se alaba de haberlo hecho. Aún siendo mentira o verdad.

Quien se alegra del mal de otro(s).

Quien se entristece del bien ajeno, por mala voluntad.

Quien mete cismas que causen discordias ; porque los pecados que aquí se originan, son originados de la primera causa.

Quien tiene odio a su próximo, deseándole mal o vengarse de él.

Quien desea que la Justicia castigue con la afrenta a quien ofendió; si lo hace por vengarse y no por el bien común y servicio de Dios.

Quien incita a venganzas

Quien por maldad es causa de aborto.

Quien teniendo posibilidad, no socorre la extrema necesidad.

Quien se pone a riesgo y contingencia de perder la Vida, que es parte de ligereza de sentido, parte de irresponsabilidad o parte de Soberbia y/o Desesperación; si no es con grande causa.

Quien da consejo con mala intención.

 

Cuando somos víctimas de un injusto agresor, y en ello nos va la vida, es autorizado matar al citado para defender nuestra vida o la del próximo o bien defender un bien de gran importancia. La defensa debe ser proporcionada a la agresión. No se puede ni debe matar al agresor cuando la agresión se puede rechazar de otra manera.

Los pecados contra éste Mandamiento, son:

Suicidio, homicidio, violencia, discordia, riña, gula, embriaguez, drogadicción, escándalo, lesiones; el descuido propio incluyendo la propia salud y/o las desviaciones sexuales.

 

Sexto Mandamiento

No Fornicar, que es no cometer actos impuros

 

Nos manda vivir la Virtud de la Castidad y/o de la Santa Pureza.

La Virtud de la Castidad es un hábito que lleva a abstenernos de los placeres carnales de acuerdo a nuestro estado sea que estemos Soltero, casado o viudo. Es lo que enseña la Razón y la Fe.

Medios que nos facilitan el vivir en Castidad:

Controlar la Mente. Rezar mucho, confesarse, evitar la ociosidad, (estar ocupado, física y mentalmente), evitar la impureza, hacer sacrificios, bebiendo y comiendo con templanza, hacer Penitencia (como ejercicio físico). Evitar ver películas y revistas pornográficas.

Existen formulas religiosas que nos ayudan a lograr lo indicado líneas arriba.

 

Peca mortalmente contra el Sexto Mandamiento, que es no fornicar.

Quien procura pensamientos, palabras y obras en deleite lascivo y cosas deshonestas, excepto en el Amor del Matrimonio.

Quien induce a que otros lo hagan.

Quien al acto, sea en lo licito o ilícito, impide el fruto de la generación.

Quien abusa de otra persona – sexualmente – cuando el (la) agredido(a) se encuentra en estado inconciente (debido a alguna droga, anestesia, alcohol, etc) o su estado mental no es normal.

Quien abusa de otra persona – sexualmente – del mismo sexo cuando el agredido se encuentra en estado inconciente (debido a alguna droga, anestesia, alcohol, etc) o su estado mental no es normal.

Quien o quienes abusan de otro ser – sexualmente – para con animales cuando el agredido y/o el animal se encuentra en estado inconveniente o inconciente o el estado mental de cualquiera o de ambos no es normal.

 

Los pecados contra éste Mandamiento son:

Fornicación, adulterio, incesto y prostitución.  

Masturbación, onanismo, lesbianismo y homosexualidad (tanto quienes la hacen de “hombre” como quienes la hacen de “mujer”), bestialidad.

Conversaciones impuras, manifestaciones de afecto apasionadas, lectura de libros, revistas, películas y/o espectáculos pornográficos, bailes indecentes, perversas miradas y modas provocativas.

 

Séptimo Mandamiento

No hurtar (no robar)

 

Este mandamiento nos induce a respetar los bienes ajenos y vivir en justicia referente a la propiedad del próximo.

No tomar ni retener injustamente lo ajeno, ni causar daño al próximo en sus bienes: automóvil, casa dinero, ropa, utensilios, etc.

 

Peca mortalmente contra el Séptimo Mandamiento, que es: no hurtar.

Quien toma o detiene los bienes ajenos contra la voluntad del dueño.

Quien maliciosamente o por placer, no paga lo que debe, de modo que hace perjuicio.

Quien encubre hurtos.

Quien induce a ellos.

Quien con logro presta o socorre la extrema necesidad del próximo.

Quien engaña con apariencias de verdad.

Quien por su consejo o voto injusto, quita el derecho a quien le pertenece.

 

En resumen, las violaciones a éste concepto son:

El robo, la rapiña, el fraude y la usura.

El perjudicar a otros en sus propiedades.

El no pagar las deudas contraídas, por placer o por gusto o por maldad, arguyendo que: “ladrón que roba a ladrón” o “al fin tiene mucho dinero”, causando el daño y la correspondiente desgracia al prestador quien – de buena Fe - confió en el deudor.

Echar a perder las cosas encomendadas, no pagar los salarios debidos, no trabajar conforme a los contratos, vender mercancía deteriorada, ayudar a los ladrones, comprar o vender cosas robadas.

 

Octavo Mandamiento

No levantar falso testimonio ni mentiras

 

Nos manda decir siempre la verdad, bajo cualquier circunstancia así como defenderla. Por lo mismo nos induce a no mentir de forma alguna.

Las llamadas mentiras piadosas o mentiras blancas son pecados veniales.

Las mentiras que dañan al próximo en grave materia son pecados mortales.

 

Peca mortalmente contra el Octavo Mandamiento, que es no levantar falso testimonio.

Quien dice contra su próximo lo que no es verdad, en cosas graves.

Quien descubre lo que le han dicho bajo el secreto natural, en cosas graves.

Quien descubre faltas ajenas, para quitar estimación y crédito.

Quien pregunta y desea saber faltas ajenas, con mala intención.

Quien a sabiendas defiende lo malo, aplaudiéndolo como bueno.

Quien conociendo la verdad, la contradice, es contra el Espíritu Santo; porque es levantar falso testimonio a la verdad, que es hija de Dios.

 

Cuando una persona calumnia, miente o murmura tiene la obligación y el deber de restituir de palabra o por escrito.

La sinceridad consiste siempre en decir la verdad por palabra o por escrito. Hay que ser sincero con Dios, con el próximo y con nosotros mismos, en pensamiento, palabra y obra.

 

Noveno Mandamiento

No desearás la mujer de tu próximo

 

No debemos consentir pensamientos ni deseos impuros. No desear la mujer ajena. Debemos ser castos en mente y en los afectos. Cuando casados, ser fiel a su conyugue.

Peca mortalmente contra el Noveno Mandamiento, que es no desear la mujer de tu próximo.

Quien desea o tiene propósito de gozar mujer ajena.

Quien por su medio lo consiguen otros.

Son pecados los malos pensamientos:

Sea representando imaginariamente un acto pecaminoso como si se estuviera realizando.

Sea pensando en un acto malo con ánimo de cometerlo.

Recordando actos impuros, complaciéndose en la acción mala ya realizada por el actor o por otros.

Sea el deseo de cometer adulterio.

 

El matrimonio debe ser cumpliendo tanto las leyes del País como los preceptos religiosos Matrimonio por lo Civil y Matrimonio Religioso, tal y como dijo JesuChristo “dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”.

 

Décimo Mandamiento

No desear los bienes ajenos

 

Nos manda usar los bienes materiales como medios para vivir y cumplir los planes de Dios; no como objetivo de nuestra existencia.

Nos indica emplear correctamente y con sobriedad todo lo que Dios nos ha dado, sin apegamientos ni avaricia, sin cotos de poder, ni autoalabanzas.

 

Peca mortalmente contra el Décimo Mandamiento, que es no desear los bienes ajenos.

Quien por mal camino desea quitar, quiere quitar y quita los bienes ajenos.

Quien con envidia, le pesa de los bienes y hacienda que otros gozan.

 

Puede decirse en resumen que los pecados contra éste Mandamiento son:

La envidia, al entristecerse por ver el bien ajeno.

La envidia, al enojarse por las cualidades del bien ajeno

Desear al próximo graves daños en sus propiedades.

El afán desbordado de poseer bienes materiales, por cualquier medio ilegal con la idea de que en un momento dado pagara sus culpas a través de alguna organización bienechora.

Ese afán desbordado conlleva al fraude, a la violencia y al asesinato, se le da demasiada importancia al dinero y por ende se dificulta el acercamiento a Dios. No podrá estar con el Creador, quien(es) utiliza(n) éstos métodos.

 

Estos son los Pecados Capitales, que debajo de cada uno de ellos, se comprenden otros de la misma especie, de los cuales el Cristiano ha de huir y evitar, para no perder la gracia de Dios que se conseguirá, no viviendo desordenadamente y no queriendo, ni deseando para el prójimo, lo que no quiere, no desea para si, que es regla de ley natural y lo que ayuda para guardar estos Mandamientos, es la Oración, la lección Santa y frecuencia de Sacramentos y lo que daña, es costumbre y ocasiones malas; sobra de confianzas, sin obras.

 

 

Declaración de los cinco

Mandamientos de la Iglesia

 

Los Mandamientos de la Iglesia son una explicación de los Divinos, para la Congregación de los Fieles, regida por Cristo y su Vicario el Papa, a quienes debemos obediencia; que debemos hacer sacrificio al Padre Eterno en la Misa, ofreciendo a su Hijo su vida y muerte. Debemos mortificar la carne, reconciliarnos y unirnos con Dios; reconocer que de El recibimos todos los bienes guardando sus Preceptos y ofreciéndole lo mismo que El nos da.

Ellos son los que a continuación se mencionan:

 

1.- Oír Misa entera los Domingos y fiestas de guardar.

2.- Confesar los pecados mortales al menos una vez al año y/o en peligro de muerte y/o se ha de comulgar.

3.- Comulgar por lo menos una vez al año.

4.- Ayunar y hacer abstinencia cuando lo manda la Iglesia.

5.- Ayudar a la Iglesia en sus necesidades.

 

 

Declaración de los siete Sacramentos de la Iglesia

 

Dichos Sacramentos los instituyó Cristo para medicina del Alma y para darnos - por señales exteriores – la gracia interior, aplicándonos los méritos de su Pasión; reengrandándonos Espiritualmente, para quitar los pecados y darnos las señales de Cristiano y armas para defendernos y el orden que debemos para juntar nuestras obras con las suyas para que les de valor, por medio de sus Sacramentos y nos haga uno con El, como hace en el Bautismo que quita el pecado original y da la primera gracia.

Ellos son los que a continuación se mencionan:

 

1.- Bautismo.- (de baptismo). Primer sacramento de la Iglesia con el cual se nos da el ser de gracia y el carácter de cristianos.

 

2.- Confirmación.- (del Latín confirmatïo, -önis). Sacramento por el cual el que ha recibido la Fe del Santo bautismo se confirma y corrobora en ella.

 

3.- Eucaristía.- (del Latín eucharistïa y este de dos voces griegas que significan bien, y dar gracias). Sacramento instituido por Jesucristo, mediante el cual por las palabras que el sacerdote pronuncia, se transubstancian el pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Cristo.

 

4.- Penitencia.- (del Latín paeniténtia). Sacramento por el cual, por la absolución del sacerdote, se perdonan los pecados cometidos después del Bautismo al que los confiesa con el dolor, propósito de la enmienda y demás circunstancias debidas.

 

Virtud de dolor de haber pecado y el propósito de no pecar más.

Serie de ejercicios penosos con que uno procura la mortificación de sus pasiones y sentidos para satisfacer a la justicia divina.

Pena que impone el confesor al penitente para satisfacción del pecado o para preservación de el y ésta se llama medicinal y es parte integral del Sacramento.

 

5.- Unción de los enfermos.- (del Latín unctïo, önis. infirmórum). Acción de ungir a un enfermo, es decir signar a un enfermo con óleo sagrado, para denotar el carácter de su dignidad o para la recepción de un sacramento.

 

6.- Orden sacerdotal.- (del Latín ordo, ïnis). Sacramento por el cual son instituidos los Sacerdotes y los Ministros del Culto.

 

7.- Matrimonio.- (del Latín matrimonïum). Unión perpetua de un hombre y una mujer, con arreglo a derecho. Sacramento – propio de legos (que no tienen ordenes clericales) - por el cual, hombre y mujer se ligan perpetuamente con arreglo a las prescripciones de la Iglesia

 

 

De las Indulgencias de la Iglesia

 

Las Indulgencias que el Papa concede a los Fieles, son tomadas del Tesoro de la Iglesia, en donde están los méritos de las penas de Cristo, de sus Santos, limosnas, Oraciones y buenas obras, que se hacen sin ofrecerlas y si las ganamos es para descuento de las penas debidas por nuestras y no las ganamos, sino estando en gracia; pero si lo ofrecemos por las Animas, ellas las ganarán aunque en pecado estemos.

 

De las Bienaventuranzas

 

Son las ocho siguientes:

1.- Bienaventurados los pobres de Espíritu, porque de ellos es el Reyno de los Cielos.

2.- Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la tierra.

3.- Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.

4.- Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

5.- Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

6.- Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

7.- Bienaventurados los pacíficos, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

8.- Bienaventurados los que padecen persecución, porque de ellos es el Reyno de los Cielos.

 

De las Obras de Misericordia

 

Las Obras de Misericordia, salen de los Mandamientos y obligan en las necesidades graves el hacerlo. Son de dos tipos, Espirituales y Corporales.

Las Obras Espirituales son mas meritorias que las Corporales y la mayor necesidad las hace mas obligatorias.

 

Las Obras Corporales son:

1.- Dar de beber al sediento.

2.- Dar de comer al hambriento.

3.- Dar posada al peregrino.

4.- Enterrar a los muertos.

5.- Socorrer a los presos.

6.- Vestir al desnudo.

7.- Visitar a los enfermos.

 

Las Obras Espirituales son:

1.- Consolar al triste.

2.- Corregir al que yerra.

3.- Dar buen consejo al que lo necesita.

4.- Enseñar al que no sabe.

5.- Perdonar las injurias.

6.- Rogar a Dios por los vivos y por los difuntos.

7.- Sufrir con paciencia los defectos de nuestros prójimos.

 

 

Enemigos del Alma

 

Los enemigos del Alma, no la pueden forzar, sino – solamente - inclinarla a mal, con sugestiones de pensamientos y ocasiones, para que inducida del deleite, consienta libremente. Dichos enemigos son:

 

1.- Mundo.- (del Latín Mundus) En sentido ascético y moral, uno de los enemigos del alma, que son las delicias, pompas y vanidades terrenas, que nos apartan de la Ley de Dios.

 

2.- Demonio.- (del Latín Daemonium y éste, derivado del griego). diablo. Genio o ser sobre natural entre los gentiles

 

3.- Carne.- (del Latín Caro, Carnis). Uno de los enemigos del alma, que inclina a la sensualidad y la lascivia.

 

 

Declaración de los siete vicios mortales

Que son cabezas y origen de cuantos pecados se hacen

 

1.- Soberbia.- (del Latín Superbïa). Apetito desordenado de ser preferido a otros. Que es una vanagloria, con presunción desvanecida, que menospreciando al prójimo, se quiere hacer absoluto y superior a los que no son sus súbditos, atribuyéndose a si mismo sus gracias, su saber, su tener y su fortuna, no mirando que Dios es el que se la da y no le es agradecido, que le ha premiado a él mas que a otros, que lo merecían mas.

 

2.- Avaricia.- (del Latín Avaritïa). Afán desordenado de poseer y adquirir riquezas para atesorarlas. Que es el no socorrer al prójimo en la extrema necesidad de los bienes, que Dios le da y no dejar gozar a otros, lo que por si no puede o debe gozar y queriendo con ambición y anhelo, que todo le sobre, haciendo falta a otros.

 

3.- Lujuria.- (del Latín Luxuria). Vicio que consiste en el uso ilícito o apetito desordenado de los deleites carnales. Que es cuando tiene pensamientos, deseos, obras y deleites carnales, excepto el uso del Matrimonio.

 

4.- Ira.- (del Latín Ira). Pasión del Alma , que mueve a indignación y enojo. Que es reprehender o castigar con antojo y sin caridad, de modo que cause daño grave.

 

5.- Gula.- (del Latín Gula). Exceso en la comida o bebida. Que es comer y beber sin gana, mas de lo necesario; de suerte que cause daño grave al cuerpo.

 

6.- Envidia.- (del Latín Invidïa). Tristeza o pesar del bien ajeno. Que es tener pesar de los bienes que tiene o goza el prójimo, deseándole mal grave en ellos.

 

7.- Pereza.- (del Latín Pigritïa). Negligencia, tedio o descuido en las cosas a que estamos obligados. Que es tener tibieza o estar remiso en no hacer con presteza cosas, que sean del servicio de Dios, que le importen para salvarse o tenerla en las cosas, que precisamente son necesarias a su casa y familia, dándoles motivo a pecar, para buscarlo o tenerlo.

 

Las virtudes contra estos siete pecados, enemigos del Alma cuando en alguno se cayere, es la debida prontitud a quitarlo con presteza, con frecuencia de Sacramentos y verdadera Contrición.

 

Las virtudes son:

Contra la Soberbia – la Humildad.

Contra la Avaricia – la Generosidad

Contra la Lujuria – la Castidad

Contra la Ira – la Paciencia

Contra la Gula – la Templanza.

Contra la Envidia – la Caridad

Contra la Pereza – la Diligencia

 

Significado de las virtudes.

1.- Humildad.- (del Latín Humilitas, -ätis) Virtud cristiana que consiste en el conocimiento de nuestra condición, y en obrar conforme a El. Poner y/o tener los pies en la tierra. Ser sencillo. SER.

Nota.- Humilde no significa ser pobre, espiritual y/o materialmente, ni carecer de dinero.

 

2.- Generosidad.- (del Latín Generositas, -ätis). Nobleza heredada de los mayores. Inclinación o propensión del ánimo a anteponer el decoro a la utilidad y al interés. .

 

3.- Castidad.- (del Latín Castïtas, -ätis). Virtud que se opone a los afectos carnales.

 

4.- Paciencia.- (del Latín Patientia). Virtud que consiste en sufrir sin perturbación del ánimo, los infortunios y trabajos. Espera y sosiego en las cosas que se desean mucho.

 

5.- Templanza.- (del Latín Temperantia). Virtud Cardinal que consiste en moderar los apetitos y el uso excesivo de los sentidos, sujetándolos a la razón.

 

6.- Caridad.- (del Latín Carïtas, -ätis). Virtud que consiste en amar a Dios sobre todas las cosas y al próximo como a nosotros mismos.

 

7.- Diligencia.- (del Latín Diligentïa). Cuidado y actividad en ejecutar una cosa. Prontitud, agilidad, prisa. Hacer uno las diligencias de cristiano.- cumplir con la Iglesia, confesando y comulgando en Pascua o cuando se dispone para morir.

 

 

De los siete Dones del Espíritu Santo

 

Los dones del Espíritu Santo, son:

 

1.- Sabiduría.- (de Sabidor, a su vez de Sabedor, a su vez de Saber, del Latín Sapëre). Conducta prudente en la vida y/o en los negocios. Conocimiento profundo en ciencias, letras y/o artes.

 

2.- Entendimiento.- (de entender, del Latín intendere que significa dirigir aplicar) Potencia del Alma, en virtud de la cual concibe las cosas, las compara, las juzga e induce y deduce otras de las que ya conoce.

 

3.- Consejo.- (del Latín Consilïum) Parecer o dictamen que se da o toma para hacer o no hacer una cosa.

 

4.- Fortaleza.- (del Latín fortalitia, éste a su vez del Latín Fortis, que significa Fuerte) Fuerza y Vigor. Virtud Cardinal que consiste en vencer el temor y huir de la temeridad.

 

5.- Ciencia.- (del Latín Scientïa, de Sciens, que significa Instruido, Ciente) Conocimiento cierto de las cosas por sus principios y causas

 

6.- Piedad.- (del Latín Piétas, -ätis). Virtud que inspira por el amor a Dios tierna devoción a las cosas santas; y por el amor al próximo, actos de abnegación y compasión. Amor entrañable que consagramos a los padres y a objetos venerados.

 

7.- Temor de Dios.- (del Latín Timor, -öris) Pasión del ánimo, que hace huir o rehusar las cosas que se consideran dañosas, arriesgadas o peligrosas. Temor de Dios.- “Miedo” reverencial y respetuoso que nos hace rehusar las cosas que se consideran dañosas por respeto a Dios y por respeto a nosotros mismos. Es saber que no debemos hacer tal o cual acción.

Los dones del Espíritu Santo, nos aprovechan para hacernos obedientes a sus Divinas inspiraciones y para entender bien sus verdades, para saber concertar el Alma con Dios y consigo misma, y para rendirnos al amor del Espíritu Santo; porque el oficio de las Virtudes, es rendirnos a la razón.

 

De las Virtudes Cardinales

 

Las Virtudes Cardinales son cuatro:

1.- Prudencia.- (del Latín Prudentïa) Virtud consistente en discernir y distinguir lo que es bueno o malo, para seguirlo o huir de ello.

 

2.- Justicia.- (del Latín iustitïa) Virtud que inclina a dar a cada uno lo que le pertenece. Atributo de Dios por el cual arregla todas las cosas en número, peso o medida. Entendiéndose ordinariamente por la divina disposición con que castiga las culpas.

 

3.- Fortaleza (del Latín fortalitia, éste a su vez del Latín Fortis, que significa Fuerte) Fuerza y Vigor. Virtud Cardinal que consiste en vencer el temor y huir de la temeridad.

 

4.- Templanza (del Latín Temperantia). Virtud que consiste en moderar los apetitos y el uso excesivo de los sentidos, sujetándolos a la razón.

 

De las Virtudes Teologales

 

Son tres:

1.- Fe.- (del Latín Fides) Confianza, buen concepto que se tiene de una persona o cosa. Virtud que es luz y conocimiento sobrenatural con que sin ver creemos lo que Dios dice y la Iglesia nos propone.

 

2.- Esperanza.- (de esperar, a su vez del Latín Esperäre). Estado de ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos. Virtud por la que esperamos en Dios con firmeza que nos dará los bienes que nos ha prometido.

3.- Caridad.- (del Latín Carïtas, -ätis). Virtud que consiste en amar a Dios sobre todas las cosas y al próximo como a nosotros mismos.

 

 De los pecados contra el Espíritu Santo

 

Son seis:

1.- Desesperar de la misericordia de Dios.

 

2.- Tener envidia y pesar de las virtudes ajenas.

 

3.- Contra decir a sabiendas la verdad, es decir impugnar la verdad conocida.

 

4.- Presumir de salvarse, atribuyéndolo a si mismo, sin ningún mérito, presumiendo que Dios le ha de venir a perdonar sin penitencia.

 

5.- Pecar sin temor de Dios, destinadamente; es decir persistir obstinadamente en el pecado.  

 

6.-La final impenitencia.

   

Los novísimos o postrimerías del hombre  

 

Ellos son cuatro.

1.- Muerte.- (del Latín mors, mortis). Cesación o término de la vida. Separación del cuerpo y del Alma.

 

2.- Juicio.- (de iudicio) Facultad del Alma , en cuya virtud el hombre puede distinguir el bien del mal y lo verdadero de lo falso.

 

3.- Infierno.- (del Latín infernus, de infer, inferior, debajo de). Lugar destinado por la Divina Justicia para eterno castigo de los malos. Tormento y castigo de los condenados. Lugar a donde los paganos creían que iban las Almas después de la muerte.

 

4.- Gloria.- (del Latín Glorïa). Reputación, fama y honor que resulta a cualquiera por sus buenas acciones y grandes cualidades.      

  

De los pecados que claman al Cielo      

 

1.- Homicidio voluntario.

2.- Pecado carnal contra la naturaleza.

3.- Oprimir al pobre.

4.- Defraudar al obrero de su jornal.

 

 De los frutos del Espíritu Santo      

 

Los frutos son doce:  

1.- Caridad.- (del Latín Carïtas, -ätis). Virtud que consiste en amar a Dios sobre todas las cosas y al próximo como a nosotros mismos.

 

2.- Gozo.- (del Latín gaudïum). Movimiento del ánimo que se complace en la posesión o esperanza de bienes o cosas halagüeñas y apetecibles.

 

3.- Paz.- (del Latín pax, pacis). Virtud que pone en el ánimo tranquilidad y sosiego, opuestos a la turbación y las pasiones.

 

4.- Paciencia.- (del Latín Patientïa). Virtud que consiste en sufrir sin perturbación del ánimo los infortunios y trabajos. Virtud cristiana que se opone a la ira.

 

5.- Longanimidad.- (del Latín longanimïtas, -ätis). Grandeza y constancia de ánimo en las adversidades.

 

6.- Bondad.- (del latín bonïtas, -ätis). Calidad de bueno; natural inclinación a hacer el bien; blandura y apacibilidad de genio.

 

7.- Benignidad.- (del Latín benignïtas, ätis) calidad de benigno.

 

8.- Mansedumbre.- (del Latín mansuetümen, ïnis)suavidad y benignidad en la condición o en el trato.

 

9.- Fe.- (del Latín Fides) Confianza, buen concepto que se tiene de una persona o cosa. Virtud que es luz y conocimiento sobrenatural con que sin ver creemos lo que Dios dice y la Iglesia nos propone.

 

10.- Modestia.- (del latín modestïa). Virtud que modera, templa y regla las acciones externas conteniendo al hombre en los límites de su estado, según lo conveniente a él. Honestidad, decencia y recato en las acciones o palabras.

 

11.- Continencia.- (del Latín continentïa). Virtud que modera y refrena las pasiones y afectos del ánimo y hace que viva el hombre con sobriedad y templanza. Abstinencia de los deleites carnales.

 

12.- Castidad.- (del latín castïtas, -ätis). Virtud que se opone a los afectos carnales.  

 

 Los modos de hacerse participantes de los pecados ajenos

 

Son nueve modos:

1.- Mandar que se haga algún pecado.

2.- Dar consejo para ello.

3.- Consentirlo.

4.- Participar de lo mal ganado y hurtado.

5.- Adular.

6.- Favorecer a los malos.

7.- Disimular y dar pasada a pecados de sus súbditos.

8.- Provocar a pecar.

9.- Encubrir hurtos.

 

Resúmen  

 

Toda ésta Doctrina se reduce al Amor de Dios, con Fe, Esperanza y caridad; amor y caridad con nuestro prójimo, porque Dios hizo sus Preceptos tan ajustados a la Ley natural, que todo se reduce a que le amemos, como Criador nuestro y a que el mal que no quiero, ni deseo para mi. No lo quiera, ni desee para nadie y como nuestra fragilidad es tan débil por haber entrado en éste mundo con la culpa primero que con la gracia, debemos orar a Dios, que es lo mismo que alabarle y darle gracias, para que nos de sus inspiraciones y lo que le pedimos, como a infinito bien de todos los bienes.

 

Que no cumple con la obligación de Cristiano, el que cada día no hace alguna vez Oración, teniendo alguna devoción cotidiana; porque por muy ocupado que sea, no le falta lugar para comer, dormir, pasear, conversar y otros divertimientos. Y como para esto no le falta, tampoco le faltará para mostrarse agradecido al que le dio lugar y uso de razón para que lo haga, porque en llegando a tener uso de razón, sin que tenga Oración con Dios, no se puede salvar.

 

San Pablo, San Gerónimo, San Agustín y San Bernardo, dicen:

Que en éste mundo perecedero, siempre vivimos en una perpetua guerra y si no nos armamos con alguna defensa para los enemigos del alma y cuerpo - que siempre andan procurando nuestra caída y derrota - nos hallaremos perdidos y que no la puede haber mejor que la Oración.  

 

Y así no la puede haber mayor, como todos los Santos afirman, que armados con el fuerte escudo de la Oración, han triunfado de sus enemigos, que son las tentaciones, que el mundo les ha puesto para caer. Es tan fructuosa la Oración, que el mismo Cristo, siendo impecable, la practicaba para agradar a su Padre; y a la Santísima Virgen la frecuentaba en alabanzas de Dios, desde el instante que conoció el mundo; y los Santos, en lo fervoroso de la Oración, alcanzaron de Dios tan prodigiosas revelaciones, como les ha hecho de sus Misterios. Y así, frecuentemos la Oración, que es lo mismo que tener una amistad y conversación con Dios, en que le comunicamos que nos dé el remedio o alivio en nuestras necesidades. Con la amorosa conversación y amistad que tenemos con Dios, gozan el cuerpo y alma de la mayor benignidad, paz, concordia y gozo, que se pude esperar. Con éste divertimiento, no se apetecen las conversaciones profanas de los hombres; y si, las que son en honra y gloria de Dios y nuestra. Con la Oración, cobra el alma tanta valentía, que desprecia lo adverso y próspero, con que el mundo la procura deleitar, divertir e inquietar. La frecuencia de la Oración, produce sabiduría aún a la mas sencilla capacidad o ignorancia. Cuando llegares a conversación con Dios y con su Santísima Madre, pon todos tus sentidos – que son cinco – en ella; hazla con mucha Fe, porque te la acepte y confirme la estrecha amistad, que debes tener con su Divina Majestad, que El solo es el que te puede dar cuanto le pidieres, que muy poco lugar es menester para esto, aunque seas muy ocupado, si miras con atención al Tratado que sigue.  

 

Ejercicio cotidiano y acto de Amor, para andar siempre en la preferencia de Dios, resignándose en su voluntad – y con trabajo tan poco – que le podrán hacer aunque sean los mas ocupados.

 

INSTRUCCIÓN  

 

Se han de resignar actualmente en la voluntad de Dios, ofreciéndole su Alma, su cuerpo, sentidos, pensamientos y palabras; porque si se hacen, ofreciéndolas a Dios, es acto de Amor. Y finalmente, todos los Santos enseñan que para nuestra salvación es necesario ejercitar los siguientes 3 (tres) puntos y que no basta la una sin las otras.

 

1.- Hacer obras buenas.

2.- Evitar culpas.

3.- Padecer penas y trabajos con paciencia.

 

No basta que un hombre haga buenas obras, si no excusa culpas; y no basta que tenga trabajo, si no lo lleva con paciencia, ofreciéndolo todo a Cristo, en memoria de lo que hizo y padeció en su Santa Humanidad, y así cumplirá con el nombre de Cristiano, pues por éste camino se hace perfecto y amigo de Dios, pues la trae siempre en su pensamiento.

 

Considera cada mañana las buenas obras, que aquél día has de hacer, para cumplir con tu estado proponiendo hacerlo con pura intención.

Proponer evitar las culpas en que de ordinario sueles caer.

Proponer que los disgustos y trabajos que aquel día se te ofrecieren, llevarlos con paciencia. Y pues para éste no bastan nuestras flaquezas débiles, sin la gracia y ayuda de Dios; la pedirás con el siguiente

 

Hacimiento de gracias

En despertando por la mañana, después de persinarse, diga:

 

Bendita sea la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Tres Personas y un solo Dios verdadero.

 

Padre Eterno, yo os doy infinitas gracias por los beneficios recibidos, que me habéis hecho, pues de nada me habéis criado y dado el ser que tengo a vuestra imagen y semejanza. Te doy infinitas gracias por el favor tan grande, que en particular me habéis hecho de criar mi alma, pues cuando a mi me hicisteis, fueron criadas otras, entre Gentiles, otras entre diversas Religiones, otras entre Idolatras y Herejes y la mía entre Cristianos, haciéndome uno de ellos y con la gracia del Bautismo me señalasteis por hijo vuestro, para que conociese los Misterios de nuestra Santa Ley.

 

¿Quien, Señor, os rogó por mi? ¿Cuándo le merecí yo mas que los otros?. Toda la Corte Celestial y todos los Justos de éste mundo, me ayuden a alabaros, en agradecimiento de tal beneficio. Mi corazón se deshaga en vuestro amor, en agradecimiento, porque me habéis sustentado y librado de muerte eterna, por darme lugar de verme en ésta hora, para conoceros y daros gracias. Te suplico Señor que así como me habéis librado de las tinieblas de la noche, me libréis también de la obscuridad del pecado. También os suplico me deis los bienes temporales, entendimiento, salud, honra y hacienda (bonanza económica), para que honestamente pueda cumplir con las obligaciones del estado en que me habéis puesto en ésta pobre vida y que todo lo emplee en vuestro santo servicio, es decir al Servicio de tu Divina Majestad, y que me apartes de las ocasiones de ofenderos.

 

Salvador mio, Hijo del Eterno Padre, yo os alabo, doy gracias y os las dén los Angeles y Santos y todos los vivientes, porque por mi amor os quisisteis hacer Hombre, padeciendo tantas penas en Vuestra Vida, Pasión y Muerte, para que yo gozare de vuestro Reino. Espíritu Soberano inspiradme con el fuego de tu Amor, gobernad mi entendimiento, para que persevere en vuestras obras, resista las malas y salga vencedor de mis enemigos y porque en mi no haya cosa que no sea vuestra, me dedico desde luego a vuestro servicio y os ofrezco todo cuanto hiciere y padeciere, junto con las Indulgencias, Jubileos – por Bula – y otras Diligencias me son concedidas y así mismo lo ofrezco todo por los merecimientos de la Santísima Virgen, concebida sin mancha de pecado original y la suplico (a quien le suplico) sea mi intercesora en todas mis necesidades. Todo os lo ofrezco por las Animas del Purgatorio y en particular por las que más necesidad tenga, que fuere mas de mi obligación y de vuestro santo servicio.

 

S U P L I C A    

 

Virgen Purísima Y Castísima, pues sois – Señora – la persona a quien mas quiere y estima la Santísima Trinidad; como Hija del Padre, Madre del Hijo, Esposa del Espíritu Santo, por lo mismo te pido intercedas por mi para que:

Vuestro Padre, me ayude en las buenas obras;

Vuestro Hijo, me de paciencia en mis penas y trabajos y

Vuestro Esposo me de gracia para no pecar.  

 

Ofrecimiento para todas las ocasiones que se ofrecieren - prósperas o adversas - para merecer por ellas.  

 

Esto que hago, digo o me sucede, lo ofrezco a Vuestra Divina Majestad y con la voluntad que os lo ofrezco, diera mi vida por vuestro amor pues todo os lo debo, todo me lo habéis dado, todo es vuestro y así os lo vuelvo con toda voluntad.  

 

Este ofrecimiento será bueno repetir varias veces al día y si alguno por muy ocupado, no tuviere lugar para tanto, remitiéndose con voluntad al ofrecimiento que ha hecho por la mañana, en las ocasiones que tuviere entre día, levantando el corazón a Dios, hará el siguiente :

 

OFRECIMIENTO

 

Dirá interiormente:

Señor Dios mío, LO DICHO DIGO.

 

Y finalmente, considérate en todo tiempo y en todo lugar, en la presencia de aquél Eterno Juez, que todo lo mira, a cuyos ojos nada se esconde y cuan cerca está de ti y cuan lejos tu andas de El, y vivirás bien y huirás de todo lo que es ofensa de Dios y del prójimo y de ti mismo, para lo cual te ayudarán los 37 (treinta y siete) consejos que están al final de éste ejercicio.

 

Oración para cada día

 

Oración rezada – cada mañana - por gobernantes, (el Emperador Carlos V, entre otros). Es oración que rezarán todos y cada uno de los ciudadanos que tengan ingerencia en el Gobierno y que ocupen cargo, por muy pequeño que sea.

 

Jesús sea en mi entendimiento; mi Bendito Dios y Señor mío, yo creo de todo corazón y confieso de boca todo aquello que la Iglesia, nuestra madre, enseña de Vos y lo que un buen Cristiano es obligado a creer. Protesto que quiero vivir y morir en ésta Santa Fe y te reconozco, mi Dios, por mi Criador y redentor de todo el Mundo y a mi por vuestra criatura, sujeta y sierva; yo os doy fe y homenaje de mi cuerpo y anima, que yo tengo de Vos misericordiosamente, como de mi Soberano Dios y Señor, con todos los bienes naturales, espirituales y temporales que tengo y espero tener en éste mundo y en el otro; de todo corazón os doy gracias y en señal de reconocimiento os ofrezco éste pequeño tributo a mañana y tarde y es, que con Fe, Esperanza y Caridad os adoro de corazón y confieso de boca; lo cual tan solamente pertenece a Vuestra Divina Majestad.    

 

Te suplico, Señor, 3 (tres) cosas:

1ª.- que tengáis misericordia de mi y me deis perdón de los muchos pecados, que contra vuestra Divina voluntad y Mandamientos he cometido.

 

2ª.- que os dignéis darme gracia con que os pueda servir y cumplir vuestros Mandamientos, sin incurrir, ni caer en pecado mortal.

 

3ª.- que en mi muerte y postrimera necesidad, me queráis socorrer y dar gracia, que pueda acordarme de Vuestra Santísima Pasión y de tener contrición de mis pecados y que pueda morir en Vuestra Santa Fe; y finalmente, gozar de la Gloria perdurable con vuestros Santos.

 

Mi Redentor, yo protesto, que mediante vuestra ayuda y gracia, me apartaré de pecar y propongo por amor de Vos, de no tornar a ofenderos y os suplico me queráis guardar y confirmar en éste propósito. Mi Dios y Glorificador, yo os prometo de confesarme lo mejor que pueda, según vuestros Mandamientos y de la Iglesia. Te suplico por reverencia de vuestra Bendita Madre y dolorosa Pasión y por los ruegos de la dulce Santísima Virgen María, queráis perdonarme todos mis pecados y defenderme del enemigo, ahora y en la hora de mi muerte y llevarme a la Gloria perdurable,. Amén.

 

Otras 2 (dos) oraciones que pueden decirse: una

 

al bañarse o lavarse

 

Conozco, Señor, que al haberme bañado (o lavado) con vuestra preciosa Sangre, lo malogro con la inmundicia de mis vicios. Señor, dadme lugar y gracia, para que así como me lavo de lo exterior que me afea el cuerpo, me lave en lo interior de las culpas, que me afean el Alma, para honra vuestra y gloria mía.

 

y la otra

 

al salir de casa

 

Ordename, Señor mío, y rige mis palabras, según tu Divina voluntad, porque no se apodere de mi la maldad; enséñame tus caminos y ponme en la senda derecha de mi salvación, libra mi alma y cuerpo de los peligros de ésta vida y encamina mis pasos y obras a tu Santo servicio.  

   

EJERCICIOS VARIOS COTIDIANOS 

 

Ejercicios que pueden decirse y hacerse en silencio o si es posible con la devoción correspondiente en el lugar adecuado y correcto.

 

Visita y adoración al Santísimo Sacramento para la Iglesia o cualquier parte donde se hallaren, haciéndose presente con el espíritu el Sagrario donde está colocado.  

 

Señor mío Jesucristo, Hijo de Dios vivo, aquí vengo, en compañía de la Santísima Virgen, Angeles y Santos del Cielo y Justos de la Tierra, a visitaros y adoraros en ésta Hostia consagrada, donde creo firmísimamente que estás tan presente, poderoso y glorioso, como estáis en el Cielo.

 

Suplícote, Salvador de mi alma por la Sangre preciosa, que derramasteis en vuestra Circuncisión y en vuestra Sacratísima Pasión, que ejercisteis conmigo éste oficio de salvarme, dándome los Dones de la Oración y devoción con vuestra Madre Santísima, junto con la perseverancia, para que acabe ésta vida, guiándome a la eterna, que gozas en el Cielo. Amén.  

 

Cuando alguno te encargare que le encomiendes a Dios, después de las Oraciones que te parecieren, dirás:

Suplícote Dios y Señor mío, que ésta persona y cuantas se me han encomendado en mis Oraciones, les des tu gracia y perseverancia en ella; líbrales de todo mal, perdónales sus pecados y concédeles lo que te piden, si es para honra tuya y bien de sus almas, por Cristo Señor nuestro. Amén.

 

Cuando tocan a las Aves Marías, en que se representa el Misterio de la Encarnación del Hijo de Dios, dirás:

Angelus domini anunciavit Mariae. El Angel del Señor anunció a María, que el Hijo de Dios Padre se encarnó en sus Entrañas, para la redención del mundo.

Ave María.  

María Santísima lo admitió, diciendo: Ves aquí la Esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra.

Ave María.   .

El Hijo de Dios se hizo hombre y vivió entre nosotros.

Ave María.

 

Cada vez que da el relox, dirás: 

(cada vez que el reloj marca la hora, dirás)

 

Bendita sea la hora en que mi Señor Jesucristro encarnó, nació, murió, resucitó y subió a los Cielos. Mi buen Jesús, tened misericordia de mi y acompañadme ahora y en la hora de mi muerte. Amén.

 

Cada vez que se viere alguna Imagen de JesuCristo o de alguna Cruz, dirás:  

Adorote mi Dios, en ésta Cruz crucificado y de espinas coronado. Ruegote, Señor mío Jesucristo, por la lanzada de tu Santísimo Costado, mi buen Jesús de mi alma y de mi vida, Salvador del Mundo, no me dejéis morir en pecado.

 

Cuando se viere alguna Imagen de Nuestra Señora, dirás:  

Dios te salve Hija de Dios Padre.

Dios te salve Madre de Dios Hijo.

Dios te salve Esposa del Espíritu Santo.

Dios te salve Templo y Sagrario de la Santísima Trinidad.

Dios te salve María Santísima, concebida sin mancha de pecado original.

 

Cuando viniere algún pensamiento bueno o malo, dirás:  

Jesús, que estando enfermo me visitas.

Jesús, que cuando caigo me levantas.

Jesús, que a bien obrar siempre me incitas.

Jesús, que los demonios de mi espantas.

Jesús, que mi remedio solicitas.

Jesús, que con tu gracia me adelantas.

Jesús, por mi en la Cruz crucificado.

Mi buen Jesús, líbrame de no caer en pecado.  

 

Para cuando te hallares injuriado, vituperado o reprendido o mal correspondido, con razón o sin ella.

 

 ¶ Considerando con el amor y paciencia con que Dios llevó los agravios que le hicieron, le dirás:

Muy bien me está, Señor, el sufrimiento de éste disgusto o injuria, para aprender de Vos. Sea por vuestro amor, en memoria de lo que pasasteis por mi, siendo tan sumamente Justo, Poderoso y Santo. Sufriste, Señor Dios mío, por dármelo por ejemplo. Yo lo merezco y cuando no lo mereciera, es vuestra voluntad que lo padezca. Solo a Ti se deben las alabanzas, los gustos y los loores, y no a criaturas humanas.    

 

Para cuando se viere algún trabajo o aflicción en nuestros próximos como es ciego, cojo tullido, mudo, simple o loco, o fatigado de enfermedades, levanta el corazón a Dios y dile:  

Bendito seáis mi Señor y alabado de todas las criaturas, porque me habéis hecho sano, y me habéis dado lengua para que os alabe, y entendimiento para que os conozca. Conservadme estas potencias y sentidos, para que os lo sepa agradecer y servir.

 

Para cuando se viere algún enfermo lleno de dolores y trabajos, pasando malas noches, sin que le basten remedios, dile a Dios:

Infinitas gracias os doy, Señor, porque me dais salud sin merecerla, pues yo por mis maldades, merecía estar enfermo y desvelado, sin tener remedio temporal, que me sirviese de alivio y consuelo. Doleos de vuestra criatura y consoladla en ésta aflicción y recibidlo en descuento de sus pecados, por los méritos de vuestros dolores en Vuestra Pasión.

  

Ten éstas cinco cosas en la memoria, cuando pidieres a Dios alguna cosa.  

 

1.- ¿Qué pides tu a Dios?

2.- ¿Dios, que te pide a ti?

3.- ¿Qué es lo que te impide para no conseguirlo?

4.- ¿Cómo ha de hacer Dios lo que pides?,

5.- ¿Si tu no haces lo que El te pide?  

 

Ejercicio para la noche, en hacimiento de gracias.

 

Infinitas gracias os doy, Dios mío, porque de nada me habéis criado y guardado la vida hasta ésta hora presente. Gracias os doy, Señor, porque me habéis rescatado con Vuestra Preciosa Sangre, hecho Cristiano y uno de los hijos de vuestra Santa Iglesia. Bendito seais, Señor, pues me habéis vestido y sustentado, librado mi cuerpo y Alma de los grandes peligros, dándome siempre buenas inspiraciones y ayudándome a cumplir con el cargo de mi obligación; todo lo que hay bueno en mi, viene de Ti; la gloria enteramente se os debe y así, os doy las gracias. Y así os doy las gracias. Y suplico a la Santísima Virgen María, que me sea intercesora a pedir perdón de lo que os he ofendido, para que en mi salvación se vea logrado el fruto de las penas, Pasión y Muerte que por mí padeció su Hijo, Redemptor mío. Amén.  

 

TESORO DEL ALMA

 

En breve práctica de siete puntos, que comprenden el examen de la Conciencia, para confesiarse (confesarse) con Dios cada noche de los pecados de aquél día.

 

Concentrádose y relaxándose – o poniendo los ojos – con pensamiento en Imagen de Dios y haciéndose presente a sus pies, como cuando se confiesa, le dirá en cada punto lo que le hubiere pasado aquél día; decir la Confesión y ésta oración para empezar.  

 

Señor todo Poderoso, Supremo Juez, Criador mío que me habéis librado la vida hasta éste punto y darme lugar para confesaros mis culpas, que son el proceso y acusación de mi vida, que la habéis de juzgar en vuestro Tribunal, para salvarme o condenarme. No sea yo tan desgraciado, que me condene por la fragilidad, que la naturaleza me ha dado; porque quisiera que las pasiones que me incitan a ofenderos, se convirtieran en afectos de amor, para serviros y alabaros.

 

Bien sé, Señor, que desde que tuve uso de razón os he ofendido, que dello (de ello) tengo pesar y arrepentimiento; pero no sé si me habéis perdonado, que aunque lo confio de vuestra grande misericordia, el volver a pecar ciego y torpe, me acobarda la esperanza. Abridme, Señor, los ojos del entendimiento, para enmendarme y confesaros las que hoy he cometido, os pida perdón y tenga arrepentimiento de ellas.

 

1.- Acúsome, Señor, de la negligencia que he tenido en no poner por obra las inspiraciones, que me habéis dado, para descargo mío y servicio vuestro.

 

2.- Acúsome, Señor, de las veces que me he dexado vencer de tal vicio (decirlo) o tal tentación (decirla).

 

3.- Acúsome, Señor, de tal o tales pensamientos (decirlos), que he tenido contra el próximo.

 

4.- Acúsome, Señor, de tal o tales palabras (decirlas), con que os he ofendido, maldiciones o juramentos.

 

5.- Acúsome, Señor, de tal obra mala (decirla) o de tal, que pude hacer buena, al socorro, o remedio de tal necesidad, si las hace buenas, si por respetos de Dios o del mundo.  

 

6.- Acúsome, Señor, de tal descuido que he tenido, al cumplir el cargo de mi obligación, oficio, corrección fraterna o enseñanza de mis súbditos y de tal ocasión, que me he puesto de pecar y de tal ocasión, en que he puesto a otros.

 

7.- Y finalmente me acuso, Dios mío, de los pecados olvidados o ignorados y que por mi poco conocimiento y fragilidad no alcanzo; que de todos me pesa en el Alma y os pido perdón de ellos.  

 

Señor, Soberano Dios, todo poderoso, puesto a vuestros Pies, he confesado mis culpas en que hoy he caído; si me tenéis dada la palabra que aunque caiga cada hora en culpa, si me arrepiento, me perdonaréis, me pesa en el Alma y de todo corazón, de haberos ofendido, por ser tan bueno como sois. Pésame, Señor, en no ser muy constante en vuestro servicio. Mas, ¿que puede una criatura pecar, que su Dios y Criador no la perdone y mas viéndola a sus pies?. Ea, Señor, que mayor es vuestra misericordia, que mis culpas; merezca yo vuestra gracia para enmendar mi vida. 

 

Señor, soy pobre, de limosna os la pido. Hacedme ésta caridad por amor de Vos mismo, que viéndome necesitado de ella, como tan misericordioso, espero me la daréis, que con ella propongo de enmendarme. Y por si acaso ésta noche se cumple el término, que me habéis dado de vivir y no pudiere recibir vuestros Santos Sacramentos, os suplico, que éste examen de mis culpas y arrepentimiento de ellas, me sirva en la necesidad, por el Sacramento de Penitencia; que mi intento es confesarme y cumplir la penitencia, que mi Confesor me diere, para satisfaceros. Recibidme, Señor, estos deseos, para que si me lleváis de repente, no salga condenado del Tribunal de Vuestra Justicia, que espero me perdonareis, mediante los méritos de vuestra Santísima Vida, Pasión y Muerte, grande misericordia vuestra y mi agradecimiento que en tus manos Señor, encomiendo mi Alma, como Criador, Redentor Y Glorificador mío. Amén.


Para considerar cada noche  

 

EN LO PASADO

 

Los males que hizo, dijo y pensó.

Los bienes que dejó de hacer, pudiendo.

El tiempo que perdió para su provecho.

 

LO PRESENTE

 

La brevedad de la vida y como cada día que vives, es de merced y se quita uno de los que habías de vivir.

La dificultad que hay en salvarte.  

Los pocos que se salvan.

 

LO PORVENIR

 

La muerte tan real y tan cierta.

El juicio tan recto y la sentencia sin apelación.

La pena del Infierno.

La Bienaventuranza del Cielo.

Un Alma tienes no mas.

Y si la pierdes, ¿qué harás?.

Y advierte

Que para bien o para mal, mira, que hay eternidad  

 

Oración para cuando se desnudan

 

Así como éste mi cuerpo se va desatando de día en día hasta llegar al postrero de su fin natural, en el cual se acabará y resolverá en tierra, de que fue formado. Así, Señor, me conceded, que yo sienta y conozca, que me voy acabando y que no tengo hora segura, para que así esté en todas apercibido y no sea de repente llevado ante vuestro Tribunal, por los méritos de Cristo Señor nuestro. Amén.

Oración al Santo Angel de la Guarda

 

¡Angel Glorioso! Guarda mía, que de la Celestial Jerarquía fuiste señalado para mi defensa desde que nací; ruegote humilde y devotamente me alumbres y defiendas, pues estoy a tu cargo, echando de mi Alma al maldito espíritu y no solamente me apartes de las malas obras; pero también me solicites con tu virtud y muevas al bien, para que con tu ayuda sea hecho compañero y Ciudadano contigo en la Celestíal Jerusalen.  

 

Oración para dormir

Recíbeme en vuestro amparo, Señor mío Jesucristo, para que dormido mi cuerpo, vele mi Alma y contemple en la vida Celestial, adonde Vos reinas con el Padre y el Espiritu Santo, que yo protesto, de que no es mi voluntad consentir, ni creer en ningún sueño que soñare malo.  

 

Oración en despertando

Suplicote, Señor, que como despertasteis mi cuerpo de sueño en que estaba sumido, así despierte mi Alma del sueño de mis pecados y de las tinieblas de mis vicios, para que pase desta (de ésta) muerte a la vida eterna, por Jesu-Christo mi Dios y Señor. Amén.

 

Treinta y siete Consejos  

 

Sentencias morales, para gozar, sacadas de la Escritura y del Evangelio, de Santa Teresa y otros grandes Autores, que han enriquecido a la humanidad.

 

Consejo:

 

1.- Ama a Dios de todo corazón y por El da tu Alma, y ama a tu prójimo y cumplirás toda la Ley de Dios.

 

2.- Honra y obedece a los Sacerdotes, y a los mayores y serás honrado de Dios y de ellos.

 

3.- Sufre con paciencia por Dios pobreza, enfermedad, trabajos y afrentas así como soporta cuando te hallares injuriado, vituperado o reprendido o mal correspondido, con razón o sin ella y quedarás premiado.

 

4.- Haz bien con voluntad a tu amigo y a tu perseguidor y se te rendirán a ti y el bien que hicieres, no sea por respetos humanos, si quieres de Dios la paga.

 

5.- Busca y guarda soledad, silencio y templanza contigo y los demás; que quien excusa la ocasión, evita el pecado.

 

6.- Oye y pon por obra las palabras de Dios, las santas inspiraciones, los santos consejos y serás Sabio y Santo.

 

7.- Procura ser y parecer: honesto, prudente y devoto, y parecerás bien a Dios y al Mundo.

 

8.- No jures, si no es con verdad, con necesidad y justicia, mirando con prudencia porqué juras y lo que juras y serás tenido por verdadero; y si lo tienes por costumbre, la perderás, diciendo cada vez: Salvador mío, enfrenad mi lengua, para que no se ocupe, si no es en alabaros. Pésame de haberos ofendido, por ser quien sois, tened misericordia de mi.

 

9.- Quien quisiere aprender prudencia sin que se la enseñen, acúsese a sí, de lo que pareciere mal en otro. Maestro será de sí mismo quien las faltas ajenas tomare por su espejo.

 

10.- No seas maldiciente a ti, ni a otros, que es empeñar o vender el Alma y es la ocasión, donde se halla mas pronto el demonio, por tomar posesión de lo que le ofrecen, que suele acontecer a los que tienen éste vicio.

 

11.- Trata a todos con buen semblante, buenas palabras y serás amado de todos. Gobernar o mandar con severidad, respeto y cariño a tu familia o gente a tu cargo, es prudencia, porque es obligarles con la estimación; y advierte, que en el saber mandar, obliga al amor de la ejecución y a los respetos del que manda, la prontitud del obedecer.

 

12.- No vuelvas mal por mal, ni con palabras, ni con obras, ni con deseo de venganza, que Dios la tomará por ti.

 

13.- Lo que no quieres para ti, ni lo hagas, ni lo trates para nadie; juzga tu corazón por el ajeno.

 

14.- No seas fácil de creer lo malo que oyeres, ni en decir lo que no sabes de cierto, que es liviandad.

 

15.- No seas ligero en prometer, que es perder la libertad, ni en conceder lo que se te pide, que es tener de que arrepentirte.

 

16.- No seas fácil en determinarte y resolverte, que te pones a peligro de errar; ni en airarte de poco, que es especie de locura.

 

17.- Por cobarde que sea el enemigo, es para temer; porque por lo que le falta de valor, se arma de traición y busca la ocasión del descuido; y más peligrosa es una acechanza escondida o disimulada, que dos enemigos declarados; y para hacer mal, el mas ruin es mas a propósito.        

 

18.- No hables demasiado, que quien habla mucho, yerra en mucho, y en parte da indicios de saber poco. No hay cosa de mas peligro, ni de menos autoridad, que la demasía de palabras.  

 

19.- No digas a nadie palabras que le ofendan, que quien dice lo que quiere, oye lo que no quiere.

 

20.- Habla de todos en ausencia, como tu quieres que hablen de ti; que la ganancia de la buena lengua, es, que ninguno hable mal, de quien dice de todos bien.    

 

21.- Se muy amigo de los pobres, y tenles mucha lástima, doliéndote de sus trabajos y desea el remediarlos.

 

22.- La avaricia en los ricos, no es mas que una miserable pobreza alhajada. Quien no hace algún bien de su caudal, no es mas que depositario de su heredero, que desea que muera, para gozarlo, cuyo llanto es mascara de risa, adornada de hipocrecia fúnebre.

 

23.- Guarda con cuidado tu corazón, tu boca, tus sentidos, y secretos, y vivirás con sosiego. No hables aquello, que después te ha de pesar de haberlo dicho.

 

24.- El secreto es llave de la cordura: ¿cómo quieres que tu amigo guarde el secreto, que de ti, que te importa, no está seguro?  

 

25.- No fisgues, ni eches a plaza lo que otro hizo, o dijo, procurando deslucirte, que mas te desluces tu murmurando dél.

 

26.- No digas gracias, ni truhanerías que causan menosprecio, y solo caen bien en los niños.

 

27.- No te burles de manos, que es dar muestras de incapaz, y es muy feo a los ojos de todos, y excusarás los grandes daños que dello se originan; y advierte, que quien no hace burlas, no las sufre.

 

28.- Sé muy cortés con todos, aunque sean muy inferiores, que si es honra para el que la recibe, mas es para el que la hace.

 

29.- No seas porfiado en cosas de poca monta, que mas vale en el discreto ceder, que en el necio porfiar.

 

30.- Nunca des tu consejo a conveniencia o fin particular, sino antes en primer lugar al bien común.

 

31.- No desees saber, ni preguntes faltas de tu próximo, que muchas tiene cada uno en si, y solo Dios es el que las ha de juzgar.

 

32.- En todas las ocasiones que te hallares, considerate interiormente el menor, el mas pobre, y el mas humilde. Dice el Espíritu Santo: Bienaventurados los pobres de corazón, porque dellos es el Reyno de los Cielos.

 

33.- No tengas odio con quien te ha hecho algún mal. Necia cosa es pecar tu, por aborrecer al que pecó, y no se ha de castigar un pecado con otro.  

 

34.- El sobreescrito de la vanidad, es el ornato de los vestidos, galas superfluas: no es entendido, quien gasta mas de lo que puede, y se empobrece, por parecer rico.

 

35.- En tus calamidades, acuérdate que eres hombre, y pecador, que las tienes merecidas, y las llevarás con paciencia: y si atiendes a las agenas, no te parecerán grandes las tuyas. Pocos son los que se tienen por desgraciados, sino es comparándose con los mas dichosos. La desgracia común, es consuelo, y la miseria que ve otra mayor, pierde el nombre de que lo es.  

 

36.- Cada uno viva contento en el estado, que Dios le ha puesto, pues que así es su voluntad, y guarde Religión que siendo así, tiene bien en que merecer.

Y SOBRE TODO, PIDO QUE SE TE QUEDE ESTO EN LA MEMORIA.

 

37.- Mira la causa porque

Dios, siempre te está mirando;

y si le quieres gozar,

siempre, atiende al buen obrar.

No pienses aquello que Christo no pensára.

No digas aquello, que Christo no dixera  

No hagas aquello, que Christo no hiciera.

Haz aquello que quisieras

Aver hecho quando mueras.

Y pues quando el Mundo alaba,

Pára todo en sepultura,

No quieras bien que no dura,

Ni temas mal que se acaba.

Aparta, Señor, de mi,

Lo que me aparta de Ti,

Para hazer lo que Tu quieres,

Y querer lo que Tu hazes,

Que es el fin de nuestras pazes.  

 

(transcrito en forma literal del original).

 

TRATADO DE EL SANTO

Sacrificio de la Misa

 

Comentario

Los que no hacen mas que asistir a la Misa con la presencia corporal, y sin reparo, son como la mula y el buey del Nacimiento, que ven a Dios, y no le gozan; o como algunos de Jerusalén, que en vida conocieron al Hijo de Dios, y no se aprovecharon de gozar de los bienes de su presencia. Y después de verle muerto, les pesaba de no haberlo hecho.

 

Los que rezan sin atención a sus Misterios, apenas se puede decir de ellos, que oyen Misa, porque se privan de la memoria preciosísima de la Pasión de Cristo nuestro Señor, de un gran consuelo Espiritual, de la alegría de su Alma, del remedio contra los peligros de ésta vida; y así se vuelven después de haber visto Misa mas tibios de lo que fueron y cansados de haber estado allí aquél breve espacio de tiempo. Pues que diremos de los que están la mayor parte de la Misa distraídos, mirando a una y otra parte, en injuria y desacato de aquél Sagrado lugar, contraminando con sus conversaciones, vistas, señas, descomposturas y desconciertos, hojeando la caza, para después seguirla y matarla o por lo menos, pensando en vanidades, hablando o inquietando a los demás, estándose en pie casi toda la Misa bostezando, como si oyeran alguna vana y desabrida representación, enfadándose, si el Sacerdote no es breve y murmurando de él. Estos, bien claramente muestran, que oyen la Misa por cumplimiento y no como hijos de Dios, pues en vez de aplacarle con su devoción, le provocan a indignación con el poco temor y reverencia que tienen ante Dios, como si no creyeran, que el que allí está, es Señor del Cielo y Juez de vivos y muertos; pues estando allí millares de Angeles , criados en gracia y confirmados en gloria, como dicen San Gregorio, Crisóstomo y Ambrosio, que bajan a asistir a aquél Soberano Sacrificio porque por el Sagrado Misterio de la Consagración, baja Dios de los Cielos a unirse con sus criaturas y estando allí todos arrodillados, dándole muchas gracias y alabanzas como Criador suyo; y conociendo que son nada, en comparación de aquélla Soberana Majestad, la vil criatura le pierde el respeto y no le hace la reverencia, que a otra su igual hiciera.

 

¡Oh, siglo desdichado!. ¡Oh, nobleza envilecida!. ¡Oh, gentiles hombres!. ¡Oh, caballeros inadvertidos! . ¡Oh, mozos locos!. No hagáis caballería, discreción, ni grandeza de lo que es libertad endemoniada, indiscreción abominable y tan gran bajeza, que el decirlo es lástima y repetirlo afrenta.  

 

Introducción

 

Permita Dios darnos su conocimiento en que nos aprovechemos, pues le tenemos presente en éste Sacrificio, porque no llegue tiempo en que nos pese, de que por poco reparo y diligencia no lo hemos hecho.  

 

CONSIDERACIONES NOTABLES  

Que se han de hacer, cuando salgas de tu casa para ir a Misa  

 

Considera que vas a ver sacrificar a tu Criador y en él la Santa Humanidad de Cristo, que es su Eterno Padre, sin tener necesidad de las criaturas, nos da a su Hijo para que con su muerte gocemos de la vida eterna, que por nuestros pecados teníamos perdida.

 

Considerale, que después de haber satisfecho a su Eterno Padre por nuestra redención, está sentado a su diestra en aquélla Gloria, sobre todos los Coros de los Angeles y Arcangeles, con universal Imperio; la reverencia y amor con que le adoran todos los Angeles y Santos, cantándole infinitas alabanzas, reconociéndole por su verdadero Criador, Rey y Señor. 

 

Si para llegar a hablar a un Rey o gran Señor y pedirle alguna merced, lleves prevenidas las reverencias y suplicas que le has de hacer, el amor y humildad con que te has de mostrar, los ofrecimientos de tu casa, hacienda y familia y aún sirviéndole de rodillas y cuando mas, sales con tu pobre pretensión o miserable ración; ¿cuánto será mas importante, prevenirte con éstas ofertas, sirviendo a Dios con las finezas, que a las miserables criaturas?. Habla con Dios con las propias razones, que es el que te da la vida, el ser que tienes, te sustenta, te da la vida, la hacienda, la honra, los gustos y al cabo de tu vida, la Gloria.

 

Mira, que es el Señor, que jamás despide a nadie, antes te suple muchas faltas, porque te enmiendes.

 

Llega, Cristiano, con reverencia, con amor, con humildad, con profunda voluntad delante de tal Señor, que solo El es el Poderoso, que te ha de remediar tus necesidades.

 

Cuando estás en Misa, considera, que estás en un Tribunal, donde están tus enemigos aguardándote con el proceso de tus culpas, y pecados de toda tu vida y que como interesados te van a fiscalizar y que te presentan delante de aquél Justo Juez, para que de la sentencia y castigo que mereces y que por favor que tienes de su Santísima Madre, que es tu Abogada, te da espera para que te enmiendes. Pídele allí mercedes a tu Juez, mira que el favor es bueno; mira, que cuando los reos no tienen caudal para pagar, se huelgan los jueces que haya quien les de favor y ruegos para librarlos; mira, que es el mejor tiempo éste para pedir favor, porque viendo tu poco caudal, se está sacrificando y pagando, para que salgas libre.

 

Dile con afectos del Alma: Señor, no entres en juicio con éste tu pobre reo; porque bien sé, que saldré condenado, según mis maldades. Perdóname, Señor, espérame que me enmiende, no ejecuten el castigo en mi tus Ministros; espérame, Señor, que te pague algo de lo mucho que te debo, que espero lo harás, según tu gran bondad y misericordia.

 

Considérate, que eres un pobre mendigo, el mas destrozado y desnudo, que puedas imaginar, aunque tengas muchos bienes temporales, porque son perecederos. Mira, que por mucho que quieras tender las velas de tus desvanecidos pensamientos, no llegarás a conocer cuan lleno estás de necesidades. Mira, que no hay criatura mas necesitada que el hombre; porque como desterrado, carece del descanso, del gusto y del sumo bien, que esto solo se alcanza con la Divina Gracia en la vida eterna; porque en ésta temporal y perecedera, siempre se anda pidiendo con ansias lo necesario para el sustento y enfermedades. Pídele a Dios como pobre mendigo, manifiéstale tus necesidades, así del Alma, como del cuerpo. Mira que El es el Señor mas rico y poderoso, que te lo puede dar; sele muy porfiado, con palabras que le obliguen, como hacen los pobres, ciegos, cojos y tullidos, para mover a piedad y caridad y que porfiando, sacan la limosna. Dile a Dios con humilde corazón: Señor, estoy enfermo, soy ciego, que no veo quien soy, ni conozco la torpeza de mis pasiones; soy mudo, que no acierto a hablaros; soy tullido, que no os busco; soy paralítico, que no conozco mis miserias; estoy desnudo, que no me cubren sino mis vicios. Sanadme, Señor, todas estas enfermedades. Mirad, que de todas paso extrema necesidad; interceda por mi vuestra Santísima Madre y los méritos vuestros. Habed misericordia de mi. Enriquecedme, desterrando de mi tantos males y sustentadme el Alma y cuerpo de vuestra gracia, para que os de gracias enteramente.

 

PROVECHOS QUE SACA

El que oye Misa con devoción, y La manda decir.

 

Este Santo Sacrificio, es una memoria y representación verdadera del Misterio de la Encarnación, Vida, Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo Señor nuestro y de los principales Misterios de nuestra Santa Fe.

 

Por éste Santo Sacrificio, se alcanza de Dios, lo que justamente se pide; nos lo dice por San Juan: lo que se pide a mi Padre en mi nombre, se os concederá. La razón es, que como ofrecemos a Dios Padre su Hijo en Sacrificio, que es lo que mas le agrada, es buena ocasión para pedirle remedie nuestras necesidades y muchas veces nos da mas de lo que le sabemos pedir. Y así, Cristiano, asiste con devoción todos los días o los mas que pudieres. Anda, habla con Dios y dile tus necesidades del Alma y del cuerpo, y dícelas al Sacerdote. Mira, que es tu Embajador para con Dios, que El negociará tus peticiones y perdón de tus pecados. Pídele, que te haga buen Cristiano, buen casado y bueno en el estado que cada uno se hallare, por JesuCristo nuestro Señor.

 

San Agustín dice: los pasos que se dan para oír Misa, los asienta el Angel de su Guarda para su descargo.

 

San Ambrosio dice: Causa mucho provecho al Alma y cuerpo, el oír Misa en ayunas; porque los que van hartos, suelen dormirse, rehueldan o están inquietos y con poca atención.  

 

San Laurencio, dice: Este Sacrificio es mas agradable a Dios, que todos los méritos de los Angeles. Finalmente, no podemos hacer cosa mas agradable a Dios y a la humanidad Santísima de Cristo y a su Santísima Madre, que ofrecer en su nombre la Misa, por el inmenso valor que tiene.

 

Para que saquemos el fruto de merecimiento y satisfacción de 2 (dos) tan soberanos Misterios, pondré aquí en breve un Compendio de los mas principales, porque decirlos todos, es para mas tiempo, que el en que se dice una Misa, como dice San Gerónimo en el Apocalipsis, que tiene tantos Misterios, como palabras. Y así será bien, que para que se comprenda todo en aquél breve espacio, tenga breve la consideración y Oración, porque por causa de ser muy largo no lo dejes de hacer.

 

Este Santo Sacrificio significa el que Cristo Señor nuestro ofreció en el Altar de la Cruz a su Eterno Padre, donde el Sacerdote representa la Persona de Cristo padeciendo y así, se viste en la Sacristía:

 

El Amito, por el velo con que le taparon los ojos, para jugar con El, que adivinase, quien le daba golpes.

 

El Alva, significa la ropa blanca, que le vistieron como a loco.

 

El Cingulo, Magnipulo y Estola significan los cordeles y soga con que le manetearon, cuando le prendieron, azotaron y llevó la Cruz a cuestas.

 

La Casulla, significa la vestidura de púrpura, que le pusieron para escarnecerle , como a Rey fingido.

 

El Altar y Ara consagrada, significa el Monte Calvario, donde fue crucificado.

 

La Cruz, significa en la que murió.

 

Los Corporales, Palia y Manteles, significan el Sudario y Sábana Santa donde fue envuelto.

 

El Cáliz, significa el Sepulcro.

 

La Patena, significa la Losa con que se cerró el Sepulcro.  

 

La Hostia y Vino, significa el Cuerpo y Sangre de Cristo, en que se ha de convertir en consagrándolo.

 

El Agua que se echa en el Cáliz, significa la que salió del Costado.

 

Considerando éstas cosas, es el mejor modo y el mas perfecto de asistir y oír Misa, y el de mayor merecimiento, en el cual deseo se ejerciten todos, para cumplir con lo que el mismo Dios manda, diciendo: Todas las veces que hiciereis esto, hacedlo en memoria de mi Pasión.  

 

En el inefable Misterio de la Misa se contienen tres mercedes de Dios distintas, Asistencia, Comunión y Sacrificio.

 

Asistencia (acción de asistir) o presencia actual, porque reside verdadera y sustancialmente entre nosotros JesuCristo Nuestro Señor, verdadero Dios y Hombre, en el Santísimo Sacramento.        

 

Comunión (del Latín communïo, -önís), que significa participación en lo común; acto de recibir los fieles la Eucaristía. Porque se da en comida, cuando comulgamos.

 

Sacrificio (del Latín sacrificïum), que significa: ofrenda a una deidad en señal de homenaje. Porque cuando el Sacerdote dice Misa, se ofrece y sacrifica Cristo al Padre Eterno por los hombres; porque así como en toda la Ley de Dios hubo sacrificio antiguamente, así también ordenó el señor la Misa, como propio sacrificio de la Ley de Gracia; en el cual figuraron todos los otros Sacrificios y con éste se consumieron y acabaron.      

 

CONSIDERACIONES

De los Sagrados Misterios de la Misa

Y modo para oírla con aprovechamiento, por medio de la Santísima Pasión de Cristo, que en ellos se significa lo que se sigue.  

 

EL INTROITO  

EL Sacerdote, inclinado la cabeza en la última grada del Altar. REPRESENTA. ¶ a Cristo en el Huerto haciendo Oración a su Eterno Padre por nuestros pecados, cuya satisfacción toma a su cargo.

 

El oyente dirá ésta Oración y la Confesión.

 

Jesús de mi Alma, Hijo verdadero del Eterno Padre, por aquélla agonía de muerte, que en el Monte Olivete (Monte de los Olivos) sentiste, por la fervorosa Oración que hiciste y por el copioso sudor de Sangre, que allí derramaste, te suplico humildemente la ofrezcas de nuevo al Eterno Padre en satisfacción de mis pecados y me libres en la hora de mi muerte de toda la angustia y penas, que mis culpas merece. Amén.  

 

Confesión General

 

Yo pecador me confieso a Dios todo Poderoso, a la Bienaventurada siempre Virgen María, al Bienaventurado San Miguel Arcángel, al Bienaventurado San Juan Bautista, a los Santos Apóstoles, San Pedro y San Pablo, a todos los Santos y a vos Padre, que pequé gravemente, con el pensamiento, palabra y obra, por mi culpa, por mi culpa, por mi grande culpa. Por tanto ruego a la Bienaventurada siempre Virgen María, al Bienaventurado San Miguel Arcángel, al Bienaventurado San Juan Bautista y a los Santos Apóstoles San Pedro y San Pablo y a todos los Santos y a vos Padre, que roguéis por mi a Dios nuestro Señor.

 

La confesión y Kyrie Eleison. REPRESENTA:

 

La misericordia que a Dios se pide por la contrición. El oyente la pida diciendo:  

 

Misericordia, Señor, misericordia. Compadeceos, Dios mío de mi, y de todo el género humano, redimido con la preciosa Sangre de vuestra Pasión, pues por mi la pasasteis, siendo verdadero Dios y Señor de Cielo y tierra. Dadme el dolor y contrición de que mis pecados necesitan, para estar en vuestra gracia, por ser quien sois.

 

Aquí considera, como la Santísima Trinidad envió la Embajada a la Virgen con el Arcangel San Gabriel, para que encarnase el Hijo de Dios, para satisfacer nuestras culpas.

 

La Gloria in excelsis Deo. REPRESENTA:    

 

¶ La que los Angeles cantaron al Señor en su Nacimiento , por haberse hecho Hombre por nuestro amor.  

 

Dulcísimo Señor mío, Hijo de Dios, que quisisteis haceros Hombre y nacer en pobre portal, siendo el Señor de todas las riquezas y tesoros del Mundo, solo por darme ejemplo. Hacedme, Señor, pobre y humilde de corazón, para que goce de las riquezas eternas, que teneis en vuestro Reino, con la gloria con que los Angeles os alaban y dan a conocer quien sois a vuestras criaturas. Amén.  

 

Cuando el Sacerdote hace la Cruz, se considera, cómo a los ocho días fue circuncidado el Hijo de Dios, poniéndole por nombre Jesús.

 

Las veces que el Sacerdote se vuelve al Dominus vobiscum. REPRESENTA:  

¶ Cuando Cristo exhortaba a los Apostoles a que orasen, porque no les entrase la tentación . y aquí Cristo nos exhorta a que oremos y tengamos atención a lo que pasó por nosotros.  

 

En éste tiempo, dice el Sacerdote dos o tres Oraciones; en ellas considera, como la Virgen cumplió con la Ley de la Purificación y la Santísima vida que hicieron Jesús, María y José, conociendo ser su Familia del mismo Dios hecho Hombre.

 

Padre Eterno y de mi Señor JesuCristo, que en tu Templo le recibisteis con su Sagrada Madre, para que cumpliesen con la ceremonia de la Ley de la Purificación, porque los imitemos en la obediencia. Haz, Señor, que yo tenga vuestra Ley escrita en mi corazón, para que sea ofrenda, que yo os haga de mi Alma, que es hija vuestra, imitando en su Santísima vida a Jesús, María y José.

 

LA EPISTOLA

REPRESENTA

La Doctrina del Nuevo Testamento y predicación de San Juan.

 

Nuestro Señor nos de su gracia, por el amor de su Hijo, y del Espíritu Santo, para que todos podamos perseverar en ésta Santa Fe hasta el fin de nuestro días y en ella nos ejercitemos en enseñar y fomentar esta Santa Doctrina, para honra y gloria de Dios, de su Iglesia y Santos Apóstoles, que con verdadera Fe declararon estos Santos Misterios en sus Epístolas, para que por su intercesión alcancemos a estar en gracia de Dios, por todos los siglos. Amén.

 

EL EVANGELIO

 

REPRESENTA

La predicación de Cristo. Oyese en pie, por la reverencia que se debe al Señor, que está hablando; y para dar a entender, que los que le oyen, están prontos para ir a morir por la confesión de la Fe y Santo Evangelio. El oyente le oiga con gran atención y diga

 

Señor todo Poderoso, Jesús misericordioso, humildemente os suplico que ilumineis y convirtais a vuestra Santa Fe:

a todos los que se dicen ateos,

a los indecisos,

a los desviados,

a los que dicen ser cristianos y con sus obras no lo son,

a los que hacen maldad,

a los que te persiguen,

a los que persiguen a los que te conocen y te siguen,

para que os conozcan y guarden vuestros Mandamientos, porque sus Almas no se pierdan, que a costa de vuestra Sangre redimiste; y a mi, me des gracia para que persevere en alabaros, en hacer y cumplir tus mandatos y confesar quien sois enteramente y protesto de morir confesado y defendiendo ésta verdad, que nos enseñas en el Santo Evangelio, a honra y gloria vuestra y de nuestra Madre la Iglesia.

 

EL CREDO

 

REPRESENTA

Los Misterios de nuestra Santa Fe y como después de predicado el Evangelio venían las gentes en conocimiento de Dios, creyendo su doctrina. El oyente dirá el Credo y le contemplará de espacio.

 

Creo en Dios Padre, Todopoderoso Creador del Cielo y de la tierra.....

 

DESCUBRIR EL CALIZ

 

REPRESENTA

Cuando quitaron a Cristo sus vestiduras para azotarle.

 

EL OFERTORIO

 

REPRESENTA

Que el Sacerdote ofrece al Padre Eterno, por si y por el pueblo, el Pan y el Vino que ha de consagrar. El oyente ha de ofrecer lo mismo y su cuerpo, Alma y vida, en holocausto para que no caiga en cosa que desagrade a Dios.

 

Criador mío, yo os ofrezco conjuntamente con la Iglesia Católica, ésta preciosa ofrenda por nuestros pecados y por todos los beneficios que de vos he recibido. Acordaos Señor, del que lo ofrece y de mi, que te ofrezco a Vuestro Hijo y lo que hizo, y padeció hasta la muerte. También os ofrezco mi Alma, vida y cuanto soy, para que en mi hagáis como servidor vuestro pues me redimiste y sacaste del cautiverio. Mirad, Señor, como Criador, pues yo os miro como criatura; miradme como redimido, pues yo os miro como Redemptor (Redentor).  

 

CUBRIR EL CALIZ

 

REPRESENTA

A Cristo coronado de espinas.  

¡Oh, Dulcísimo Jesús! Rey de la Gloria.


Al toque del Angelus

 

V. Angelus Domini nuntiavit Mariæ. El Angel del señor anunció a María.

R. Et concepit de Spiritu Sancto. Y concibió por obra del Espíritu Santo.

   Ave Maríæ

 

V. Ecce Ancilla Domini. Hete aquí la esclava del Señor.

R. Fiat mihi secundum verbum tuum. Hágase en mi según tu palabra.

     Ave Maríæ

 

V. Et verbum caro factum est. (Y la palabra querida hecha es). Y el Verbo se hizo carne. (o Hijo de Dios se hizo Hombre).

R. Et habitavit in novis. Y habitó entre nosotros.

     Ave Mariæ

 

V. Ora pro nobis, Sancta Dei genitrix. Ruega por nosotros, Santa (generadora) Madre de Dios.  

R. Ut digni efficiamur promissionibus Christi. Para ser dignos de las promesas de Cristo.

 

Oremus.  

 

Gratiam tuam quæsumus. Domine, mentibus nostris intunde, ut qui, Angelo nuntiante, Christi Filii tui incarnationem cognovimus, per pasionem ejus et crucem ad resurrectionis gloriam perducamur. Per eumdem Christum Dominum nostrum. Amén.

 

Oremos

 

Derramad tu gracia, Señor sobre nuestras almas, para que ya que, por medio del Angel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo, por su Pasión y su Cruz podamos llegar a la Gloria de la Resurrección. Por el mismo Cristo Señor Nuestro. Amén.

 

 

Gloria Patri

 

Gloria Patri et Filio et Spiritui Sancto.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.

 

Sicut erat in principio et nunc et semper et in sæcula sæculorum. Amén (tres veces).

Como era en el principio y ahora y siempre y por siglos de los siglos. Amén (tres veces).

 

(1) Páter nóster

 

Pater noster, qui es in cælis, sanctificetur nomen tuum, adveniat regnum tuum. (en Vulgata, vetus latina: veniat regnum tuum): Fiat voluntas tua, sicut in cælo, et in terra. Panem nostrum cotidianum da nobis hodie, (en Vulgata, vetus latina: panem nostrum supersubstantialem da nobis hodie). Et dimitte nobis debita nostra, sicut et nos dimittimus debitoribus nostris. (Vulgata, vetus latina: sicut et nos dimisimus debitoribus nostris). Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo. Quia tuum est regnum, et potéstas, et glória in sæcula (sæculorum). Amén.

 

Padre nuestro

 

Padre nuestro que estáis en los Cielos, Santificado sea el tu nombre, venga a nos el tu reino, hágase Señor Tu voluntad así en la tierra como en el Cielo. El pan nuestro de cada día dánoslo hoy y perdónanos nuestras ofensas, así como también nosotros perdonamos a quienes nos ofenden y no nos dejes caer en la tentación mas líbranos y guardanos de todo mal. Pues tuyo es el Reino y Potestad y Gloria por los siglos de los siglos, Amén.

 

(2) Ave Maríæ

 

Ave Mariæ, gratia plena, dominus técum; benedicta tu in muliéribus, et benedictus fructus ventris tui, Iesus.

Sancta Maríæ, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus nunc et in hora mortis nostræ. amén

 

(2) Ave María

 

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Así sea.

 

 

(3) Salve Regina

 

Salve, Regina, mater misericordiæ, vita, dulcéndo et spes nostra, salve. At te clamámus éxsules filli Evæ, ad te suspirámus geméntes et flentes in hac lacrimárum valle. Eja ergo advócata nostra, illos tuos misericórdes óculos ad nos converte. Et Jesum, benedictum fructum ventris tui, nóbis post hoc exílium osténde. O clemens, o pia, o dulcis Virgo Mariæ. Ora pro nobis Sancta Dei Genitrix, ut digni efficiámur promissiónibus Christi.  

 

 

(3) Salve Reina

 

¡Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra! ¡Dios te salve! A ti llamamos, los desterrados, los hijos de Eva, a ti suspiramos, gimiendo y llorando en éste valle de lágrimas. Ea, pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de éste destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce virgen María!. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Así sea (Amén).

 

Symbolum Nicænum Constatinopolitanum

 

(4) Credo

 

Credo in unum Deum, Patrem omnipoténtem, factórem cæli et terræ, visibílium óminum et invisíbilium. Et in unum Dóminum Jesum Christum Filium Dei unigénitum.

Et ex Patre natum ante ómnia sæcula.

Deum de Deo, lumen de lúmine, Deum verum de Deo vero. Génitum, non factum, consubtantialem Patri: per quem ómnia facta sunt. Qui propter nos hómines et propter nostram salútem descéndit de cælis. Et incarnatus est de Spíritu Sancto ex María Vírgine et homo factus est.

Crucifixus étiam pro nobis: sub Póntio Piláto passus et sepúltus est. Et resurréxit tértia die, secúndum scripturas. Et ascédit in cælum: sedet ad détram Patris. Et íterum ventúrus est cum glória, iudicáre vivos et mortuos: cuius regni non erit finis. Credo in Spíritum Sanctum, Dóminum et vivificántem: qui ex Patre Filióque prócedit.

Qui cum Patre et Filio simul adorátur et conglorificátur; qui locútus est per Prophetas.

Et unam sanctam catholicam et apostólicam Ecclésiam. Confíteor unum baptisma in remissiónem peccatórum. Et exspécto resurrectiónem mortuórum. Et venturi saéculi. Amén.  

 

Nota.- unam = única.

 

Credo (Creo) niceno-Constantinopolitano.

 

(4) Credo

 

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la Tierra, de todo lo visible y lo invisible.

 

Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero; engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre.

Y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a los vivos y a los muertos, y su reino no tendrá fin.

 

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria y que habló por los profetas.

 

Creo en la Iglesia, que es una, Santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Así sea.

 

Symbolum Apostolicum. Ya no se emplea, después del C. V. II 

 

((4)) Credo

Credo in Deum, Patrem omnipoténtem, Creatórem cæli et terrae,et in Iesum Christum, Filium Eius únicum, Dóminum nostrum, qui concéptus est de Spiritu Sancto, natus ex María Virgine, passus sub Pontio Piláto, crucifixus, mórtuus, et sepúltus, descéndit ad ínferos, tértia die resurréxit a mórtuis, ascéndit ad cælos, sedet ad déxteram Dei Patris omnipoténtis, inde ventúrus est indicáre vivos et mórtuos.

Et in Spiritum Sanctum, sanctam Ecclésiam cathólicam, sanctorum communiónem, remissiónem peccatórum, carnis resurrectiónem, vitam aetérnam. Amen.

 

 Símbolo de los Apóstoles. Ya no se emplea, después del C. V. II

 

((4) Credo (creo))

 

Creo en Dios Padre todo poderoso, Creador del Cielo y de la Tierra y en Jesucristo su único Hijo, Señor nuestro, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo y nació de Santa María Virgen, padeció bajo del poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los Cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre todo poderoso; desde allí ha de venir a juzgar a vivos y a muertos.

 

Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Así sea (Amén).

 

 

(5’) Gloria (Jaculatoria)

 

Gloria Patri et Filio et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio et nunc et semper et in sæcula sæculorum. Amén.  

 

(5’) Gloria (Jaculatoria)

 

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio y ahora y siempre y por siglos de los siglos. Así sea  

 

 

(6’) Yo pecador

 

Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante vosotros, hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión; por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María, siempre Virgen, a los Angeles, a los Santos, y a vosotros, hermanos, que intercedáis por mi ante Dios, Nuestro Señor. Amén.

 

 

(7’) Acto de Contrición

 

Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, me pesa de todo corazón de haber pecado, porque te ofendí a Ti, que eres tan bueno y que tanto me amas, y a quien yo quiero amar sobre todas las cosas.

Propongo firmemente, con tu gracia, enmendarme y alejarme de las ocasiones de pecar, confesarme y cumplir la penitencia. Confío en que me perdonarás por tu infinita misericordia. Amén.

 

 

Magnificat  

 

Magnificat, ánima mea Dominum.

Et exsultavit spíritus meus, in Deo, salutári meo.

Quia respéxit humilitátem ancíllæ, suæ: ecce enim ex hoc beátam me dicent omnes generatiónes,

Quia fecit mihi magna qui potens est: et sanctum nomen ejus.

Et misericordia ejus a progénie in progénies timéntibus eum.

Fecit poténtiam in bráchio suo: dispérsit supérbos mente cordis sui.

Depósuit poténtes de sede, et exaltávit húmiles.

Esuriéntes implévit bonis: et divites dimisit inánes.

Suscépit Israel, péerum susum, recordátus misericordiæ suæ.

Sicut locútus est ad patres nostros, Abraham, et sémini ejus in sæcula.

Gloria Patri.

V. Tota pulchra es, amiga mea.

R. Et mácula originális numquám fuit in te.

 

 

Magnificat  

 

Mi alma glorifica al Señor.

Y mi espíritu está transportado de gozo en el Dios Salvador mío.

Porque ha puesto los ojos en la bajeza de su esclava; por tanto, ya desde ahora, me llamarán bienaventurada todas las generaciones.

 

Porque ha hecho en mi cosas grandes Aquél que es todo poderoso y cuyo nombre es Santo;

Y cuya misericordia se derrama de generación en generación sobre los que le temen.

Hizo alarde del poder de su brazo; deshizo las miras del corazón de los soberbios;

Derribó del solio a los poderosos y ensalzó a los humildes.

 

Colmó de bienes a los hambrientos y a los ricos los despidió sin nada.

Acordándose de su misericordia, acogió a Israel (el que pelea al lado de Dios) su siervo.

Según la promesa que hizo a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia, por los siglos.

 

Gloria al Padre.

V. Toda pulcra eres amiga mía (o eres toda bella amiga mía).

R Y la mancha original nunca fue en ti. ( o Y la mancha original no ha estado nunca en ti).

 

Oremus

 

Domine Jesu-Christe, qui in cruce móriens, immaculátam Virginem Mariam, genitrícem tuam, Matrem nobis misericórditer dedísti, concéde, ut tanti beneficii mémores, vitæ innocéntiá sinceráque pietáte, nos dignas Mariæ Fílias comprobémus: qui vivis et regnas, Deus, per ómnia sæcula sæculórum.

R. Amén.  

V. Divinum auxilium máneat semper nobíscum.

R. Amén.

 

Oremos  

 

Señor mío Jesucristo, que al morir en la cruz nos disteis misericordiosamente por Madre nuestra a vuestra propia Madre, la Inmaculada Virgen María, haced que, en memoria de tan gran beneficio, nos manifestemos, por la inocencia de la vida y una sincera piedad, dignas Hijas de María. Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

R. Así sea.

V. El auxilio divino, permanezca siempre con nosotros.

R. Así sea.

 

 

Notas.-

 

V= Vobis. Doy, reciban (dar)

R= Rogo. Pido, ruego, pregunto

 

Hosanna..- del hebreo hosihanna (אבײהעישוה).- a su vez del Latín hosanna.- Significa ¡Salva, por favor!, ¡Piedad!, ¡Auxilio!. También es grito de aclamación. Se dice en jaculatoria

 

Jaculatoria.- del Latín jaculari que significa lanzar; es una oración (puede ser rezo) muy breve que se lanza (se dice) en una sola emisión de aire. Ejemplo: Señor mío; Dios mío; Espíritu Santo ilumíname.

 

Objetivo o sentido de rezar u orar una jaculatoria.-

Recordar - en medio del diario ajetreo - darse un instante para expresar el amor y confianza hacia Dios, (Ser Supremo, Causa de las Causas, Gran Arquitecto, Gran Cosmos, Sanctum Celestíal, Cósmico, etc).

 

Lo anterior, responde en cierta medida a lo expresado por San Pablo en 1 Tes 5,17, orad sin cesar

 

El acto de rezar en lengua sagrada ( לחתפלל ) es un verbo reflexivo, que corresponde propiamente a analizarse uno mismo (a sí mismo).

 

Dios desea que nos apeguemos a El y seamos beneficiados por la perfección espiritual que EL nos ofrece. Recordemos siempre que Dios nos creó con el propósito de permitirnos alcanzar nuestra propia perfección.


(EL ESCRITOR; DON FEDERICO JUAREZ ANDONAEGUI.

PERMITE LA REPRODUCCION PARCIAL, O TOTAL DE ESTE LIBRO CON PREVIA AUTORIZACION)